Índice de masa corporal: para qué sirve y cómo calcularlo

¿Has oído hablar sobre el “índice de masa corporal”? En este artículo te explicamos qué es, para qué sirve, cómo se calcula y las limitaciones que tiene.

Índice de masa corporal: para qué sirve y cómo calcularlo
Lara Cateura Díaz
Técnico superior en Dietética con enfoque holístico.

¿Qué es el Índice de masa corporal?

El “índice de masa corporal” fue creado por Adolphe Quetelet (por eso también es conocido como “índice de Quetelet”, aunque prácticamente no se use esta nomenclatura). Quetelet no pretendía establecer directamente una relación entre la talla, el peso y la grasa del individuo, buscaba otros fines, sin embargo, esta relación se popularizó hace relativamente poco tiempo, en 1985, cuando un estudio realizado en 128 individuos demostraba la fiabilidad del método.

El cálculo es sencillo y rápido: utiliza la talla y el peso corporal del individuo para establecer la cantidad de grasa que éste pueda tener.

Existen dos maneras de calcular el índice de masa corporal:

  • Mediante la fórmula matemática por excelencia: IMC = Peso/Altura2. El peso siempre será expresado en kilogramos y la altura, en metros.
  • Otra opción es utilizar un nomograma. Una gráfica en la que, por ejemplo, tenemos tres columnas en este orden: peso en kilogramos, rangos de IMC de menor a mayor y la altura. Se trata de unir el peso con la altura y nos da un resultado en la columna central del IMC. Si te interesa, puedes encontrar varios modelos de estas tablas en Internet.

¿Para qué sirve el Índice de Masa Corporal en el mundo de la salud y la nutrición?

El IMC permite categorizar el resultado obtenido tras el cálculo del IMC dentro de un rango que indica delgadez, normalidad en el peso, sobrepeso u obesidad.

Los valores establecidos indican lo siguiente:

  • IMC menor de 18,50: Peso insuficiente.
  • IMC entre 18,50 y 24,99: Normopeso.
  • IMC entre 25 y 26,99: Sobrepeso grado I.
  • IMC entre 27 y 29,99: Sobrepeso grado II.
  • IMC entre 30 y 34,99: Obesidad tipo I.
  • IMC entre 35 y 39,99: Obesidad tipo II.
  • IMC entre 40 y 49,99: Obesidad tipo III (mórbida).
  • IMC mayor de 50: Obesidad tipo IV (extrema).

Limitaciones del método IMC

El cálculo del índice de masa corporal es rápido y sencillo, pero tiene algunas limitaciones que lo hacen poco funcional a la hora de determinar la salud del paciente con este parámetro: no se tiene en cuenta ni el sexo, ni la edad, ni tampoco el porcentaje de masa muscular o de grasa que tiene el individuo.

También cabe destacar que sólo puede usarse entre población adulta, es decir, mayor de 18 años, ya que para personas de 0 a 18 años se usan tablas de percentiles diferentes a las de IMC y se realizan otro tipo de mediciones.

Para verlo de forma práctica, vamos a poner con un ejemplo el uso del IMC en consulta en dos casos diferentes:

  • Caso 1: Tenemos una mujer de 1,65cm y 70 kg de peso. Si utilizamos el cálculo del IMC, nos da como resultado 25,71, lo que significa según la tabla que padece “sobrepeso de grado I”.
    Lo que no tiene en cuenta el cálculo del IMC es que esta mujer practica halterofilia y entre esos 70 kg hay un porcentaje de grasa bajo y un porcentaje de músculo elevado. ¿Tiene que hacer dieta para perder peso porque su IMC ha dado “sobrepeso grado I”? La respuesta es no, de hecho, será todo lo contrario pues su gasto energético total será más elevado que el de una persona sedentaria.
  • Vamos con el caso 2: varón de 25 años, mide 1,76 m y pesa 67 kg. Nos dice en consulta que se encuentra cansado, duerme mal, padece de estreñimiento y le cuesta concentrarse en la universidad o en el trabajo. Practica deporte de 3 a 4 veces por semana y sus hábitos alimenticios no son del todo saludables: come ultra procesados y precocinados entre semana, no consume fruta y verdura a diario, aunque sí toma grasas saludables como frutos secos y aceite de oliva virgen extra).

Según el cálculo del IMC se encuentra en un rango saludable de “normopeso” (21,63) por lo que teniendo en cuenta este valor, no habría que hacer nada más. Pero debemos tener en cuenta también todos los síntomas que nos indica esta persona ya que, como vemos, sí hay que actuar y llevar a cabo un cambio en su alimentación y hábitos porque probablemente lo que tiene es falta de nutrientes que pueden derivar en el cansancio, la falta de concentración, etc.

Conclusión

El cálculo del índice de masa corporal es meramente orientativo. Si damos con un profesional actualizado y con enfoque holístico, veremos que no es necesario determinar este dato y marcar como objetivo llegar a “normopeso” sino que se centrará en valorar tu estado actual teniendo en cuenta todos esos síntomas que te han llevado a la consulta.

Valoración




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