En Buenas Manos

Masaje con piedras calientes

Masaje con piedras calientes

El masaje con piedras calientes o la terapia geotermal son una técnica de masaje muy solicitada en los últimos años por sus beneficios relajantes.

Qué es el masaje con piedras calientes

El masaje con piedras calientes, también llamado terapia geotermal, es una técnica de masaje antigua que surge con fuerza en los spas y centros de terapias manuales para el cuidado de la salud y la belleza.

Consiste en colocar las piedras en distintas partes del cuerpo consideradas como puntos energéticos, que son los siguientes: La columna, la frente, el abdomen, las manos y los dedos de los pies. El masaje se suele combinar también con piedras frías a modo de contraste.

Para dar el masaje con piedras calientes se utilizan normalmente rocas basálticas, es decir volcánicas. Estas han de ser lisas y suaves, además lo más densas y oscuras posible porque entonces contendría mayor cantidad de hierro, reteniendo así más tiempo el calor, que no debe superar los 50 grados. Para las piedras frías se utiliza generalmente el mármol.

¿Cómo funciona?

El masaje con piedras volcánicas funciona creando los siguientes efectos sobre el organismo: El calor produce una dilatación de los vasos sanguíneos y linfáticos, lo que estimula la circulación sanguínea y ayuda a eliminar toxinas.

También relaja los músculos aliviando tensiones, relajando el cuerpo y mejorando el estado de la piel. Finalmente todo este tratamiento se concluye con un masaje relajante convencional con aceites que suman los beneficios de las piedras calientes con los del masaje relajante.

Beneficios del masaje con piedras calientes

Conozcamos los muchos beneficios del masaje con piedras caliente para nuestra salud:

Y también:

Contraindicaciones del masaje con piedras calientes

Las personas que se encuentre en alguna de las siguientes situaciones no deben someterse a una sesión de masaje con piedras calientes.

¿Cómo es una sesión?

Una sesión de masaje con piedras calientes se aplica sobre una camilla con el cuerpo cubierto con una toalla en las zonas que no se vayan a tratar y en un ambiente relajante y agradable.

Se colocan las piedras en las zonas antes mencionadas tras haberlas calentado y untado con algún aceite aromático. Se dejan reposando unos minutos y luego se hacen manipulaciones y pases suaves con ellas.

Finalmente se realiza un masaje relajante con aceites esenciales tras retirar las piedras calientes. La sesión puede durar entre una hora a una hora y media.



Salir de la versión móvil