Tipos de aceites vegetales: de coco, uva, oliva, etc.

Son varios los tipos de aceites vegetales que existen en el mercado por lo que es necesario conocer sus características para decidir cuál de ellos elegir.

Tipos de aceites vegetales: de coco, uva, oliva, etc.
Nuria Parra
Técnica Superior en Dietética. Me apasiona la fisiología humana; conocer cómo funciona nuestro organismo y por este motivo quiero dedicarme a la nutrición clínica.

Tipos de aceites vegetales

Vamos a conocer un poco más sobre los diferentes tipos de aceites vegetales que podemos usar.

En este artículo descubriremos las características, propiedades y beneficios de los aceites vegetales más comunes:

  • Aceite de oliva.
  • Aceite de girasol.
  • Aceite de soja.
  • Aceite de maíz.
  • Aceite de uva.
  • Aceite de cacahuete.
  • Aceite de algodón.
  • Aceite de coco.
  • Aceite de palma.
  • Aceite de colza.

Aceite de oliva

El aceite de oliva es uno de los aceites vegetales más utilizado en alimentación, considerándose un producto básico de la dieta mediterránea. Se extrae de los frutos maduros del olivo, las olivas, y a nivel nutricional, es un alimento muy saludable con una composición mayoritaria de ácido oleico y en menor proporción, de ácido linoleico y ácido linolénico.

El aceite de oliva es un aceite vegetal con una alta proporción de provitamina A (precursora de Beta-carotenos), compuestos de vitamina E y otros compuestos antioxidantes.

En cuanto a sus características organolépticas, presentará:

  • Aspecto limpio y transparente
  • Color variable entre amarillo-verdoso.
  • Sabor característico con un grado de acidez variable según el tipo de aceite, que estará entre 1º-3,3º, siendo los aceites con acidez menor a 1º de calidad extra.

El aceite vegetal, como es el aceite de oliva, puede obtenerse de distintas formas y de la forma de obtención, dependerá la calidad y propiedades del mismo, siendo el aceite virgen extra el de mejor calidad, puesto que ha sido obtenido tras un primer prensado en frío.

El aceite virgen se presenta en sus formas más refinadas, en primer lugar para que el productor obtenga más rendimiento del fruto (la oliva) y en segundo lugar, porque hay consumidores que prefieren aceites con sabores más suaves y al refinar dicho aceite, se consigue un sabor menos fuerte.

Otra variedad que se consume, de calidad y precio inferior a los dos anteriores, es el aceite de orujo de oliva, el cual está muy refinado y es, de los aceites vegetales obtenidos de la oliva, el de peor calidad y por lo tanto, el que presenta disminuidas sus características nutricionales.

Aceite de girasol

El aceite de girasol es otro de los aceites vegetales muy consumido en alimentación, pero en menor cantidad que el aceite de oliva. Se obtiene de las semillas de girasol, las cuales se someten a un proceso de extracción y refinación previo a su consumo.

Este aceite vegetal, tiene un alto contenido en ácido linoleico y en menor proporción, ácidos grasos monoinsaturados y saturados y es un tipo de aceite vegetal que se deteriora fácilmente, ya que su exposición al sol o al oxígeno, hacen que se oxide con mayor rapidez.

Aceite de soja

Este aceite vegetal se obtiene de las semillas de la soja a partir de un proceso de extracción y refinamiento antes de su consumo.

La composición de ácidos grasos de este aceite vegetal es la siguiente:

  • 54% de ácido linoleico.
  • 22% de ácido oleico.
  • 15% de ácidos grasos saturados (palmítico y esteárico).
  • 7,5% de ácido linolénico.

Es un tipo de aceite vegetal que  se deteriora rápidamente al someterlo a elevadas temperaturas, de modo que es aconsejable no utilizarlo para cocinar, mejor usarlo en frío.

El consumo de este aceite vegetal no está muy extendido en nuestro país, consumiéndose de forma limitada.

Aceite de maíz

Este aceite procede de las semillas de maíz y es extraído y refinado antes de su consumo. Su uso es limitado, pero a nivel nutricional es interesante por su semejanza con el aceite de girasol y soja.

La composición de ácidos grasos que presenta este aceite vegetal, es la siguiente:

  • 58,7% ácido linoleico.
  • 24,2% ácido oleico.
  • 13% ácidos grasos saturados (ácido palmítico y esteárico).

Aceite de cacahuete

Este aceite vegetal se obtiene de las semillas de cacahuete. No es un aceite cuyo consumo esté muy extendido en España, pero sí en Estados Unidos, donde su producción es importante ya que es la base de la manteca de cacahuete.

Su composición de ácidos grasos es la siguiente:

  • 40-60% ácido oleico.
  • 20-40% ácido linoleico.
  • 20% ácidos grasos saturados.

Es un tipo de aceite vegetal que puede utilizarse para hacer frituras, ya que tiene un porcentaje de ácidos grasos saturados suficientemente elevado, y esto le confiere cierta estabilidad y por lo tanto, un  menor grado de oxidación al someterlo a altas temperaturas.

Aceite de uva

Este aceite vegetal se obtiene de las semillas de la uva y su comercialización y consumo son muy limitados. A pesar de esto, resulta interesante por su valor nutricional.

La composición de ácidos grasos aproximada de este aceite es la siguiente:

  • 65-75% ácido linoleico.
  • 15-20% ácido oleico.
  • 5-10% ácidos grasos saturados.

Aceite de algodón

Este aceite se obtiene a partir de un proceso de refinamiento de las semillas del algodón. Es unos de los tipos de aceites vegetales que en España no tiene uso doméstico, pero a nivel nutricional cabe mencionarlo por el elevado porcentaje de ácido linoleico que presenta, de un 44%.

Aceite de colza

Es un aceite vegetal que se obtiene de las semillas presentes en su flor.

En su composición destaca la presencia de un 40% de lípidos y 20% de proteínas, y en relación con su porcentaje de lípidos, la presencia de ácido palmítico, ácido oleico y linoleico, pero, en especial, un alto porcentaje de ácido erúcico y ácido gadoleico.

El ácido erúcico se ha vinculado con alteraciones en el miocardio y en el músculo en algunas especies de animales pero no en humanos, aún así las recomendaciones generales, no suelen incluir este aceite vegetal en nuestra dieta habitual, aunque sí es utilizado en la fabricación de ciertos alimentos procesados.

Aceite de coco y palma

El aceite de coco es un tipo de aceite vegetal que se extrae de la nuez del cocotero (se denomina copra). El aceite de palma procede de la pulpa del fruto de la palmera, el cual contiene una elevada proporción de carotenos, por ello su coloración rojiza.

El aceite de palma no debe confundirse con el aceite de palmiste que se obtiene de la semilla de la palmera (color amarillo) y que se asemeja por su composición al aceite de coco.

Ambos aceites vegetales destacan por su elevado porcentaje de ácidos grasos saturados.

El aceite de coco se compone de un 93% de ácidos grasos saturados:

  • Ácido palmítico.
  • Ácido laúrico.
  • Ácido caprílico.
  • Ácido mirístico.

El aceite de palma se compone de:

  • 50% de ácido palmítico.
  • 50% de ácido oleico.

Esta característica de dichos aceites vegetales, se relaciona con su uso en bollería y pastelería industrial, puesto que por su alto porcentaje de ácidos grasos saturados, son más resistentes al sometimiento a elevadas temperaturas y otros procesos tecnológicos.

A pesar de la existencia de una gran variedad de tipos de aceites vegetales, los más utilizados en alimentación, tanto por sus características como por su valor nutricional, son el aceite de oliva, el aceite de girasol y desde hace un tiempo a esta parte, el aceite de coco, el cual contiene un tipo de ácido graso, el ácido láurico, con propiedades muy interesantes y que sólo se encuentra presente en dicho aceite vegetal y en la leche materna, por lo que es una opción muy interesante para introducir en nuestra dieta.

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