Perros agresivos, causas y soluciones

Este artículo debería titularse, realmente, perros con agresividad, ya que no hay perros agresivos sino perros que lo están por las siguientes causas.

Perros agresivos, causas y soluciones

Perros agresivos, causas de su agresividad

Existen varias causas por las cuales un animal ataca o muestra algún síntoma de hostilidad, pero, en el fondo, detrás de cualquier conducta agresiva, está el común denominador del miedo. Las causas más habituales son:

  • Perros agresivos por dominancia: La agresividad por dominancia está causada por el miedo del animal a que le sometan, a que abusen de él. Está claro que entre el dueño y el perro (o el gato) el que ha de mandar es el dueño. Pero si nos obsesionamos con que nuestra mascota se someta a todos nuestros caprichos, le damos órdenes continuamente, no le respetamos nosotros a él y, en definitiva, hacemos no uso sino abuso de poder, por proceso compensatorio podemos convertirlo en un dictador que se enfrente a nuestra propia dictadura. La disciplina mal aplicada (cachetes, periódico enrollado, etc.) es una de las principales causas de que el animal se acabe volviendo violento, ya que la mano de su dueño o bien objetos de uso común, como el diario, se convierten en enemigos. Por eso nunca hay que emplear las manos para castigar a un perro: aunque no le hagamos daño físico, hay violencia psicológica en el gesto.
  • Perros agresivos por falta de límites: animales que se vuelven dictadores porque sus dueños sólo les saben dar cariño, pero no disciplina, y se someten a ellos. El animal, por instinto, no dudará en aprovecharse de esta debilidad. Los ladridos de exigencia suelen ser el primer escalón de la agresividad por dominancia. Son una falta de respeto del perro hacia el dueño que indica que la comunicación y la convivencia entre ambos se ha estropeado.
  • La dominancia desde cachorro: nos indica que el perro es inseguro, bien por traumas padecidos a su corta edad (destete antes de los dos meses de edad, traslados de un país a otro nada más destetarlo, maltratos, etc.), bien por miedos heredados.
  • Perros agresivos hacia otros perros: La agresividad hacia el dueño no tiene, en principio, nada que ver con la agresividad hacia otros perros, aunque un perro que se encuentre excesivamente sometido en casa y que no se atreva a enfrentarse a su dueño puede volcar su frustración actuando como dictador con otros perros.
  • Perros agresivos por posesividad: Está causada por el miedo del animal a la carencia, a la falta de algo. Este miedo suele tener su origen en el destete prematuro (los perros que no han convivido un mínimo de dos meses con su madre y sus hermanos tienen carencias afectivas) o en traumas pasados (perros abandonados o que han cambiado de dueño saben que pueden perder su hogar y a sus dueños) Estos miedos se reflejan en conductas agresivas cuando el animal cree que le van a quitar su comida, un juguete u objeto especial, que él valore, etc.
  • Perros agresivos en el veterinario: La causa suele ser el miedo al dolor físico. Suele darse en perros hipersensibles o que, por mimos excesivos, se ven a sí mismos como “víctimas” ante cualquier cosa que se les haga (hasta cepillarlos)

Agresividad por causas emocionales

Nuestros perros también pueden ser agresivos por estos motivos:

Miedo a lo desconocido: perros agresivos con perros o con personas desconocidas, que suelen ser excesivamente dependientes respecto a sus dueños. Como le tienen miedo a todo lo desconocido, se aferran a lo conocido (su familia humana).

La llamada “agresividad por dominancia” para mí también es causada por el miedo a lo desconocido, que es la base de la intolerancia hacia todo “lo diferente”. El perro que intenta controlar en exceso a los demás (sean perros o personas), es porque no soporta que algo o alguien le rompa los esquemas o escape de su control. Son animales con un gran miedo a los cambios, a todo lo que desconocen o les descoloca, por eso se han vuelto dictadores.

Posesividad (es decir, miedo a la carencia, a que le falte algo o a que le quiten algo valioso): es el caso de los perros que agreden si alguien entra en su territorio, bien porque se les ha entrenado para “defensa” y ataque, o bien porque, a fuerza de estar encerrados sin salir a la calle ni sociabilizarse, se han vuelto posesivos con su territorio y desconfían de extraños. La mayoría de casos que salieron en la televisión de perros “peligrosos” que habían mordido a personas, eran casos en los que alguien había saltado la valla de una finca protegida por perros que, obviamente, no eran caniches.

La posesividad la causa el miedo del animal a que le quiten algo que valora mucho, típico de perros con destete prematuro (que no han convivido un mínimo de 2 meses con su madre y sus hermanos y que suelen tener carencias afectivas graves) o de perros con traumas pasados (que han sido abandonados o han perdido a sus dueños y cogen miedo a perder lo que valoran).

Agresividad re-dirigida: este es el punto clave de las “razas peligrosas”. Suelen ser compradas por jóvenes violentos e irresponsables, que utilizan al perro para “hacerse el macho” y que maltratan al propio perro. En estos casos el animal suele pagar su frustración no con su dueño, al que es leal, sino con otros perros, aunque rara vez con otras personas.

Paradójicamente, todas las razas que se seleccionaron para peleas de perros debían tener como requisito no revolverse contra las personas, para que en medio de una pelea el dueño pudiera meter la mano y coger a su perro sin peligro.

Consejos para evitar la agresividad de los perros

Si el grado de agresividad de tu perro no ha pasado de ladridos de exigencia, aún estás a tiempo de intentar corregirlo tú solo. Dale lo que tú quieras (caricias, premios…) y ocúpate de cubrir sus necesidades de juego, ejercicio físico, comida, agua, cariño… pero nunca cuando lo pida. Cuando ladre ignóralo (riñéndolo le premias porque le prestas atención, y también puede ponerse más violento)

Sea cual sea la causa por la que el animal está mostrando agresividad, si ya ha habido gruñidos o marcaje necesitaremos la ayuda de un profesional, que deberá diagnosticar la causa o causas por las cuales es agresivo y tratarlo a fondo, con métodos naturales (nunca con medicación).

¿Podría funcionar la castración?

Según muchos estudios, la castración sólo resuelve el 5% de casos de perros agresivos con personas y el 50% de casos en machos agresivos con otros perros, mientras que en las hembras sólo puede ayudar si la agresividad es de manifestación hormonal. Aún siendo este el caso, la terapia emocional puede ahorrarle el quirófano a tu mascota.



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Perros agresivos
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Laura Oliván
Especialista en comportamiento canino, Medicina holística y terapias naturales. Creadora del Adiestramiento Emocional y Autora del libro “¿Qué siente tu perro?”.


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