Amaxofobia: miedo a conducir

Por causas diferentes una persona puede llegar a tener miedo a conducir de tal modo que esto puede ser un problema a la hora de no poder hacer uso de un recurso como es el coche.

Amaxofobia: miedo a conducir

¿Qué es la amaxofobia?

La amaxofobia es el miedo a conducir un vehículo o a viajar en él. Este miedo podrá afectar a la forma en que las personas se comportan en relación a la conducción e incluso podrá influir en el modo en el que se conduce.

Se trata de una fobia específica, es decir, un miedo a un elemento concreto. Aunque en este caso, al ser un vehículo algo de uso común, puede ser el problema relativamente incapacitante.

¿Cómo de frecuente es la amaxofobia?

Una fobia muy intensa puede que no sea tan frecuente pero un cierto grado relativo de ansiedad al ir a conducir sí que es bastante habitual. Por lo menos un tercio de los conductores presentan un grado importante. Seguramente más. En algunas personas el miedo a conducir llega a ser tan intenso que puede suponer un problema para hacer vida normal.

Razones por las que se puede tener miedo a conducir

Saber cuáles son los motivos para que se produzca la fobia a conducir es importante ya que este hecho puede ser de utilidad para ponerle solución. Veamos algunas de las causas por las que las personas llegan a cogerle pavor a esta actividad cotidiana.

Accidentes en el pasado

Una de las causas más frecuentes del miedo a conducir es haber tenido un accidente en el pasado. No es necesario que uno mismo sea víctima del percance. Puede suceder la aversión simplemente presenciando el suceso. Se puede decir que la persona puede desarrollar en este caso un TEPT (trastorno por estrés postraumático) además de la fobia a conducir.

Sacar el permiso y no conducir

Otra situación en la que podemos tener miedo a conducir es cuando nos sacamos el carné pero no cogemos el coche durante muchos años. Luego, de repente, un buen día lo necesitamos porque por ejemplo nos sale un trabajo y tenemos que asumir el reto de nuevo de meternos en carretera. Esta es una situación típica en la que puede pasarnos. También podría ser que pensemos que de alguna forma por el motivo que fuese, no somos competentes al volante. El efecto podría ser similar.

Haber tenido un ataque de pánico dentro del vehículo

Otra razón para tener miedo a conducir es tener un ataque de pánico dentro de un coche. Una experiencia de este tipo puede ser muy traumática y dejarnos con el miedo de que nos vuelva a pasar. Además, las causas pueden haber sido en un inicio distintas al propio hecho de la conducción, pero al haber sucedido en el momento en el que estábamos al volante, el miedo puede al final derivar en la fobia a conducir.

De todos modos se puede dar amaxofobia sin necesidad de haber conducido ni haber experimentado situaciones traumáticas como accidentes. Basta con que se evalúe la situación como más amenazante de lo que es. La ansiedad en sí misma puede llevar a que se cree la amaxofobia.

Posibles soluciones para dejar de tener miedo a conducir

La terapia psicológica es el abordaje que se emplea para manejar el problema del miedo a conducir. Creo que la DGT subvenciona unos cursos para este fin según se desprende de lo que dicen en este artículo. En este otro reportaje que mencionan y que amplían aquí, los de la DGT explican la terapia psicológica empleada para superar el miedo a conducir.

Como para el resto de fobias específicas se emplea un acercamiento gradual a aquellas cosas que se temen trabajando además aquellos pensamientos que pueden acompañar a nuestros temores. En algunos casos, como puede ser el de algunas personas, puede ser útil el repaso y refuerzo de habilidades.

Es decir, en el caso que nos ocupa a veces pueden venir muy bien unas clases de repaso que acompañen a la terapia. Sobre todo en algunos supuestos como el de quién no coge el coche desde hace mucho. Otras estrategias, como técnicas de relajación, pueden ser de ayuda.

En el artículo de la DGT muestran un modelo de terapia de aproximación gradual donde primero emplean realidad virtual y más adelante conducción real. Hoy en día, con los nuevos dispositivos móviles, la realidad virtual está al alcance de cualquiera para el tratamiento de las fobias. Otra alternativa a la realidad virtual como paso intermedio es el uso de la imaginación, una versión más clásica que normalmente suele ser igual de eficaz.

En las diferentes aproximaciones sucesivas se van controlando los niveles de ansiedad hasta que se lleguen a niveles mínimos antes de pasar al siguiente paso. El último escalón de las aproximaciones es la conducción real.

Este tipo de terapia es conveniente que sea realizada bajo la supervisión de un psicólogo general sanitario que se haga responsable del proceso. El contenido de este artículo tiene carácter informativo. El autor no se hace responsable del uso indebido de la información que en él aparece.

Hay que decir, para terminar, que no todas las personas con amaxofobia la padecen en el mismo grado, siendo la que sufren algunas personas extremadamente paralizante. Lo más habitual es un miedo relativo, que si bien produce cierta perturbación, no se trata de algo tan extremo como en el caso primero.

En algunas ocasiones, cuando se ha producido un TEPT debido a un accidente, puede ser necesario complementar la terapia de exposición (la mencionada anteriormente) con la propia para el TEPT, que consiste también en una exposición de elementos centrados en el trauma (uno de los posibles abordajes es ése), cosa que deberá evaluar y diseñar el profesional que lleve la intervención.

Existen otros aspectos a evaluar en casos concretos, como el uso o abuso de sustancias, que se puede dar en personas que han sufrido hechos traumáticos y que también deberá ser descartado. Y en caso de que exista este tipo de problema, también abordado. Es decir, desde un punto de vista de la clínica, un caso de amaxofobia se puede complicar considerablemente dependiendo de la idiosincrasia del caso.

Resumiendo

La amaxofobia es el miedo a conducir. Puede producirse por distintas causas, como tener un accidente, un ataque de pánico en el coche, no haber conducido, suponer poca habilidad en uno mismo o la misma ansiedad. Existen tratamientos que pueden ser útiles para superar el miedo a conducir. Es recomendable acudir a un profesional cuando necesitemos ayuda para superar nuestro problema.



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Miedo a conducir
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Héctor Mediavilla
Mi nombre es Héctor y desde hace tiempo me viene interesando todo lo relacionado con el bienestar y cómo conseguir que la gente se sienta bien y mejore su salud.


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