¿En que casos nos puede ayudar un osteópata?

¿En que casos nos puede ayudar un osteópata?

El osteópata es el especialista, formado en Osteopatía, que nos puede ayudar a tratar problemas, especialmente osteoarticulares, de un modo natural.

¿En que casos nos puede ayudar un osteópata?
Emilio Vega Gil
Especialista en Desbloqueo, osteopatía, homeopatía y acupuntura. Doy cursos de quiromasaje, vendajes, ventosas, Mtc, biomagnetismo…

¿Cómo definirías la osteopatía?

Es la técnica que trata las lesiones mecánicas con una alteración de la línea de gravedad junto con un desorden osteoarticular en el movimiento repetitivo, como puede ser una postura continua en el trabajo.

También un trabajo con un mismo movimiento prolongado en el tiempo puede llevar a una patología incapacitante por exceso de uso y desgaste de las estructuras de inserción musculares y articulares.
Esto derivará en desviaciones, rotaciones articulares, lesiones indirectas del tejido blando, como tendinitis, entesitis, bursitis, neuralgias, capsulitis, etc.

Algunos aspectos básicos a tener en cuenta

Seguir un tratamiento de Osteopatía implica tener claros algunos conceptos:

  • A una enfermedad aguda se aplicará un tratamiento corto.
  • A una enfermedad crónica un tratamiento prolongado.
  • Es necesario esperar hasta conseguir un estado de equilibrio estable.
  • Quererse curar y no esperar ser curado.
  • La Osteopatía no cura nunca sino que ayuda al cuerpo a curarse.
  • Las aplicaciones de la Osteopatía son una auténtica medicina natural del dolor, actuando como timbre de alarma del organismo, por lo que nunca debe ser descuidado ni tratado a la ligera con medidas sólo sintomáticas. Es necesario saber interpretar los signos que emite el cuerpo que sufre.

¿Cuál es el tipo paciente que acude al osteópata?

Toda aquella persona que encuentra más interesante el tratamiento de dolores musculares y osteoarticulares, cualquiera que sea la etiología, con esta técnica manual que con la terapéutica alopatía (medica) que incluye medicación antinflamatoria, relajantes musculares e incluso corticoides, que no todo el mundo tolera y en cualquier caso conlleva un riesgo secundario innecesario.

La osteopatía se diferencia del masaje en general, en que con el masaje solamente tratamos el tejido blando, aliviando de manera temporal la molestia, a veces parece que se soluciona el problema, pero es frecuente la recidiva del cuadro inicial.

La razón la encontramos en que solo hemos tratado la representación del problema, dejando sin tratar la verdadera causa, que no en pocos casos proviene de una rotación vertebral, o un simple desplazamiento que afecta a la inserción o enervación.

La osteopatía se encarga de reestructurar ese desplazamiento solucionando la verdadera causa, para posteriormente tratar la consecuencia el algia, a través del masaje de tejido blando.

¿Que patologías son más frecuentes en la consulta del osteópata?

El osteópata puede tratar:

  • Desordenes posturales.
  • Problemas de columna: escoliosis, cifosis, lordosis..
  • Determinados tipos de cefaleas y jaquecas
  • Posturas antiálgicas.
  • Acortamientos musculares.
  • Dismetrías pélvicas y de las extremidades inferiores.
  • Adherencias corporales de tejido conjuntivo.
  • Lesiones deportivas.
  • Biomecánica del deporte en la prevención de la lesión.
  • Prevención de lesión laboral, modificando el movimiento causante de la lesión.
  • Higiene postural y escuela de espalda para eliminar los malos hábitos y posturas.
  • Dolores de espalda: cervicalgia, dorsalgia, lumbalgia y lumbociatica.
  • Problemas musculares: contracturas y rigideces.
  • Problemas articulares: artrosis y artritis de rodilla, de hombro, de cadera, de muñeca, etc.

Aplicaciones de la Osteopatía

Por lo tanto podemos aprovechar los beneficios de la Osteopatía para:

  • Vértebras, articulaciones y reumatismos: (de tipo “inflamatorio” y de “origen mecánico”). Artrosis, Lumbalgias, tanto de origen vertebral como de origen visceral. Deformaciones vertebrales (desviaciones de columna).
  • Fibromialgia: que ocasiona dolor difuso de toda la musculatura y de la mayoría de las articulaciones, en cuyo caso el objetivo principal es conseguir una buena relajación muscular; en la mayoría de los pacientes se acompaña de ansiedad y depresión psíquica.
  • Deformaciones articulares: (desviaciones del eje), indican problemas estáticos señalando la existencia de un importante desequilibrio postural.
  • Neuralgias y parálisis: entran en el campo de las aplicaciones de la Osteopatía cuando se ha eliminado una causa grave (cáncer, fractura, luxación, hernia discal verdadera con compresión del nervio) mediante los exámenes clínicos habituales.
  • En el embarazo: es frecuente resentirse de problemas funcionales tales como dolores vertebrales, problemas digestivos, nauseas, vómitos, así como sensación de pesadez.
  • Cráneo del niño y parto: El parto es el primer traumatismo del bebé.
  • Cabeza y órganos de los sentidos: cefaleas (dolores de cabeza), migrañas, neuralgias, afecciones de nariz, de vista y de oído.
  • Trastornos de oclusión dental o derivados por ortodoncia.

Otros casos de aplicaciones de la Osteopatía

Reflujo gastroesofágico, regurgitaciones y vómitos. Diarreas, constipación y trastornos de la digestión. Trastornos del sueño y noches perturbadas… Trastornos del comportamiento, híper o hipoactividad. Trastornos ORL crónicos (otitis, rinitis, bronquitis…). Tortícolis, asimetrías físicas del cráneo o del cuerpo, estrabismo…

  • Glándulas endocrinas y hormonas: Cada glándula endocrina es irrigada por vasos arteriales cuyo caudal está regulado por el sistema nervioso y cuyos desechos son evacuados por las venas por todas partes del cuerpo. Es precisamente la sangre la que transporta las hormonas. De esta forma cualquier congestión sanguínea puede provocar un descenso en la tasa de las hormonas circulantes. De forma inversa, toda hipervascularización, por irritación de los nervios o de los centros vegetativos locales, vertebrales o centrales, es capaz de provocar un exceso de producción hormonal. Las variaciones del caudal sanguíneo pueden repercutir sobre la fabricación y transporte de las hormonas.
  • Enfermedades nerviosas y psicosomáticas: Se denomina “enfermedad psicosomática” a toda perturbación que se manifiesta en el cuerpo y cuyo origen es psíquico. Las enfermedades pueden ser psicosomáticas pero también somato-psíquicas, es decir, que un desequilibrio o disfunción del cuerpo o de un órgano puede tener efectos psicológicos. El conocimiento de la interrelación entre cuerpo y mente es la base de la comprensión y del tratamiento de numerosas afecciones. Las agresiones psíquicas penetran los tejidos del mismo modo que un golpe o un choque.

Afecciones orgánicas funcionales

Los beneficios de la Osteopatía también son válidos para el diafragma, pulmones, corazón, hígado, vesícula biliar, páncreas, riñones, intestino delgado, intestino grueso (colon y recto), ovarios, útero, trompas, próstata, vejiga y vías urinarias.

Algunas disfunciones más frecuentes de estos órganos están casi siempre vinculadas con trastornos de la distribución nerviosa o sanguínea arterial, o de retorno venoso y linfático.

  • Sistema genito-urinario: cistitis, dolores ginecológicos, esterilidad…
  • Osteopatía y terreno infeccioso: En estos problemas de infecciones repetitivas, la Osteopatía ayuda al organismo a luchar más eficazmente contra los invasores levantando las barreras nerviosas, linfáticas y sanguíneas, descongestionando el hígado, movilizando las defensas mediante la estimulación de la actividad de los sistemas simpático y endocrino, regularizando la secreción de las glándulas mucosas en la nariz, los pulmones y el intestino y restableciendo el buen funcionamiento del diafragma cuya función de bomba circulatoria determina la calidad y cantidad de los intercambios de líquidos y de oxígeno.
  • La Osteopatía en la tercera edad: La edad jamás debe hacer renunciar la ausencia de dolores e incapacidades físicas y mentales. Para curarse no hay edad. Algunos factores de desgaste son eludibles evitando excesos y/o carencias en la higiene de vida.

Se busca la causa… y la colaboración del paciente

Es muy interesante tener en cuenta este tipo de terapia a la hora de tomar la decisión de querer tratarse un tipo de problema que lleve tiempo dando guerra.

Con la osteopatía se mejora tanto con la propia sesión que incluye reeducación y masaje, como en los ejercicios y estiramientos que tendría que realizar el paciente para el mantenimiento de su patología y prevenir posibles recaídas.

Dependiendo de cada problema el osteópata le asesorará sobre los ejercicios y deportes más recomendados así como le avisará cuáles son los más perjudiciales para su problema específico.

Sesión de osteopatía

Todos somos candidatos a recibir una sesión de osteopatía, especialmente estructural. El osteópata es además un excelente observador biomecánico con capacidad de elaborar y estrechar la relación entre la actividad que nos está lesionando, la cadena muscular afectada la región de la columna que se ocupa de ese dermatoma y sus efectos a nivel psicológico. De esta manera la frecuencia de una y otra sesión pasa por:

  • Detectar el movimiento lesivo y ofrecer una alternativa.
  • Corregir los efectos de esta cadena lesional desde el tejido blando, muscular, articular y su correspondencia en la columna vertebral.
  • Recomendar determinado movimiento, auto-estiramiento, ejercicio… para mantener lo modificado en nuestra sesión o sesiones, las necesarias, espaciándolas progresivamente.
  • Una vez resuelta la representación física de la lesión, liberar la tensión mental viene por añadidura y esa función de confort mental la aporta el bienestar físico obtenido en la reafirmación de no padecer ya el problema es la función auto-curativa que tiene el cerebro.

Formación del osteópata

La Formación del osteópata pasa por cursar diferentes ciclos que incluyen aparato locomotor (osteopatía estructural) durante 2 años, osteopatía sacro craneal durante 1 año y osteopatía visceral 1 año. Hay diferentes escuelas que pueden distribuir de diferente manera estos contenidos.

En cada campo hay una sólida base teórica, anatómica y fisiológica además de formación en patología. Con contenidos específicos de derivaciones patológicas osteopáticas que son exclusivas de esta formación y llevan al profesional a ejercer acciones específicas de normalización articular, visceral o de tejido blando o conjunto de ellas para producir efectos favorables en el restablecimiento de la salud.

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