Qué son los disruptores endocrinos

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas capaces de interferir con el sistema endocrino y alterar nuestro equilibrio hormonal, produciendo efectos perjudiciales para nuestra salud.

Qué son los disruptores endocrinos

El sistema hormonal o endocrino es un complejo sistema de glándulas y tejidos, que actúa conjuntamente con el sistema nervioso e inmunitario, y se encarga de regular las funciones vitales de nuestro organismo. Las hormonas, que circulan por la sangre, son secretadas por células especializadas en un momento concreto y en cantidades muy pequeñas, ya que son muy eficaces y producen su efecto a concentraciones muy bajas.

Los disruptores endocrinos son un conjunto diverso y heterogéneo de compuestos químicos, capaces de alterar el equilibrio hormonal de nuestro organismo y la regulación del desarrollo embrionario, provocando efectos adversos sobre la salud de un individuo o de su progenie.

Características de los disruptores endocrinos

Los disruptores endocrinos tienen unas características particulares. Al igual que las hormonas, pueden producir efectos a muy bajas dosis de exposición y el momento en el que se produce la exposición es relevante, ya que en la primera etapa del desarrollo de un organismo pueden ocasionar daños con importantes efectos sobre la salud.

La relación dosis-efecto de los disruptores endocrinos no es lineal, pues pueden tener efectos tanto a dosis altas como bajas, quedando inactivos a dosis intermedias. Los disruptores endocrinos también pueden actuar conjuntamente, es lo que se denomina "efecto cóctel", provocando efectos más potentes a bajas dosis debido a esta combinación. Otra de las características fundamentales de los disruptores endocrinos es que pueden permanecer en estado latente, manifestándose sus efectos mucho tiempo después de la exposición.

Existe presencia de disruptores endocrinos en todos los organismos y debido a su perfil lipofílico su ubicación principal se contempla en tejidos adiposos, suero y leche. También están presentes en los alimentos, aire, agua, polvo doméstico…

Por último, son sustancias bioacumulativas y permanentes, es decir, los disruptores endocrinos se van acumulando progresivamente en el organismo de los seres vivos y se degradan con dificultad.

Debido a estas características, los métodos actuales de valoración del riesgo de los disruptores endocrinos, no son apropiados para garantizar la seguridad de la población frente a estos compuestos.

La exposición y consecuencias de los disruptores endocrinos

Los disruptores endocrinos están presentes en productos de uso universal como plaguicidas, plásticos, cosméticos, productos de limpieza, juguetes, textiles, materiales de construcción, y numerosos artículos de consumo habitual. Llegan así a los alimentos, aire, polvo, ríos, océanos, animales y a nuestros cuerpos.

Hasta ahora se han identificado más de 1.000 disruptores endocrinos entre los que se encuentran:

  • Compuestos Orgánicos Persistentes (COP): sustancias organocloradas, PFOS, PFOA y PBB.
  • Elementos plásticos como ftalatos y Bisfenol-A.
  • Componentes de detergentes como alquilfenoles.
  • Compuestos cosméticos, productos de higiene y fragancias sintéticas como parabenos, triclosan, filtros UV y almizcles.
  • Plaguicidas, biocidas y herbicidas como DDT, glifosato, clorpirifós, atrazina, o procloraz.
  • Disolventes como el estireno, derivados del etileno, parafinas cloradas, etc.
  • Metales y metaloides como plomo, cadmio, niquel, mercurio, o arsénico.

La población general está expuesta a los disruptores endocrinos por vía digestiva a través de los alimentos y agua contaminados, por vía respiratoria a través de la inhalación del aire, a través de la piel, o directamente por vía endovenosa a través de prácticas sanitarias y tratamientos hospitalarios que conllevan el uso de plásticos.

La alimentación es la vía principal de exposición a los disruptores endocrinos

La edad a la cual ocurre la exposición es decisiva para determinar la gravedad y las consecuencias de los disruptores endocrinos sobre la salud de un individuo. El embrión y el neonato son especialmente vulnerables a la exposición, y los efectos adversos suelen ser más graves que en el adulto.

Existen numerosas pruebas científicas que confirman que muchos de los disruptores endocrinos juegan un rol importante en la génesis de numerosas enfermedades como daños en la salud reproductora como infertilidad, pubertad precoz y anomalías genitales, cáncer en órganos hormono-dependientes como próstata, testículos y mama, alteraciones en el desarrollo del sistema neurológico y enfermedades metabólicas como diabetes y obesidad.

Podemos reducir la exposición a los disruptores endocrinos evitando la compra de productos y artículos que los contienen, siguiendo una alimentación lo más ecológica posible y adoptando hábitos de compra, limpieza y vida que reduzcan la exposición.



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Disruptores endocrinos
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Blanca Díez (Más allá de la mesa)
Técnico superior en dietética y divulgadora de educación nutricional.


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