Dieta para fibromialgia: consejos sobre nutrición y estilo de vida

Estos consejos sobre estilo de vida, nutrición y dieta para fibromialgia sin duda ayudará a sobrellevar esta enfermedad reconocida por la OMS en 1992.

Dieta para fibromialgia: consejos sobre nutrición y estilo de vida
Marta Comas Serra
Técnica Superior en Dietética

¿Qué es la fibromialgia?

En el año 1992, la OMS reconoció cómo enfermedad ‘’el síndrome de fibromialgia’’, cómo una alteración de la función de una parte del cuerpo, con síntomas y signos característicos y cuya etiología y patogenia pueden ser conocidos o no”.

La fibromialgia es una enfermedad crónica, caracterizada por el dolor músculo-esquelético generalizado, con una exagerada hipersensibilidad en múltiples puntos pre-definidos, sin trastornos orgánicos demostrables. Predomina en pacientes de edad entre 40 y 50 años, sobre todo en mujeres.

Ha generado gran controversia en el ámbito médico, pero después del resultado del estudio “Depresión, ansiedad y fibromialgia” indican con suficiente consenso que su origen es neurológico. El dolor es caracterizado por desequilibrios neuroquímicos a nivel del sistema nervioso central que generan la alodinia generalizada (impulsos dolorosos) e hiperalgesia en múltiples puntos.

¿Qué síntomas presenta?

La fibromialgia presenta un cuadro clínico muy diverso, desde dolor y debilidad muscular, insomnio y depresión, calambres, entumecimiento y hormigueos, diarrea, picores, visión borrosa, urticaria, aftas orales, ojos secos, hematomas frecuentes, micción dolorosa, perdida o cambios de gusto,…

En muchos casos hay afectaciones digestivas asociadas como la dispepsia, intestino irritable, reflujo gastroesofágico, colon irritable,… El dolor abdominal es uno de los síntomas más frecuentes.

Dieta para fibromialgia

Muchos de los pacientes que sufren fibromialgia tienen sobrepeso y obesidad, en cuanto se consigue una pérdida de peso, está demostrado que se produce una mejora de la sintomatología y funcionalidad de estas personas.

Los pacientes que conservan mejor su musculatura tienen unos síntomas menos pronunciados y una mejor calidad de vida; por lo tanto, una pérdida de masa magra, pero no de masa muscular puede mejorar el pronóstico de la enfermedad.

Aunque no haya presencia de obesidad, muchos de los síntomas de la fibromialgia son digestivos. Una dieta adecuada, equilibrada y variada, que aporte todos los macronutrientes y micronutrientes necesarios, es un tratamiento crucial para evitar el empeoramiento de los síntomas.

Veamos algunos consejos que nos pueden ayudar para seguir una dieta para fibromialgia adecuada y que nos ayudará si padecemos esta enfermedad:

  • Se recomienda incidir en alimentos ecológicos e integrales. Consumir preferiblemente solo granos como el arroz o el trigo sarraceno o quínoa en fase de remisión. Comer muchos vegetales al día, acompañar todas las comidas de verduras; vital importancia a los batidos verdes, por ejemplo de perejil, espinacas, limón,… Por su alto contenido antioxidante.
  • Consumir proteína de alta calidad, carnes ecológicas blancas, evitar el consumo de carnes rojas o procesados cárnicos. Consumir pescado blanco y azul, huevos y proteína vegetal.
  • Utilizar aceites como el de oliva, sésamo o coco, evitar los aceites altamente refinados y las grasas hidrogenadas. Utilizar especies como el jengibre, romero, tomillo, cúrcuma, albahaca, cilantro,… Consumir frutos secos a diario, pero dejarlos antes en remojo con agua mineral unas 6 horas. Las nueces, y el pescado azul, nos aportaran W3, que tiene alto potencial antiinflamatorio, interesante para esta enfermedad.
  • No se recomienda beber agua durante las comidas, sino entre ellas. Se recomienda tomar tres vasos de infusión al día de regaliz, jengibre, desmodium y ortiga a partes iguales.
  • Corregir la hipoclorhidria, ya que es causante de la dispepsia en muchas ocasiones, por ejemplo con un zumo de mandarina antes de las comidas.

Dieta para fibromialgia: nutrición y estilo de vida

Además de los consejos de dieta para la fibromialgia también es conveniente seguir un estilo de vida saludable:

  • Evitar el consumo de tabaco, alcohol y alimentos ultra procesados están dentro de una buena nutrición.
  • Este cambio alimenticio debe de venir acompañado de deporte, para fortalecer los músculos, pero siempre según la capacidad y el estado de la persona.
  • Es muy importante también gestionar el estrés y la ansiedad, aprender a meditar.
  • Dormir las horas necesarias.

Este conjunto de factores ayudan al buen funcionamiento del cuerpo, a sobrellevar la enfermedad, y a mejorar sus síntomas.

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