Consejos para el cuidado natural de la piel

La piel es de vital importancia para nuestro cuerpo, es la barrera que nos protege del exterior. Aquí verás cómo realizar un cuidado natural de la piel de forma fácil y práctica.

Consejos para el cuidado natural de la piel
Sarai Mir Fuentes
Aromaterapia, reflexología podal y holística, plantas medicinales, dietista, cosmética natural y ecológica.

¿Qué entendemos por cuidado natural de la piel?

Cuando hablamos de cuidado natural de la piel nos referimos a mantener el equilibrio del manto hidrolipídico, limpiar la piel y restablecer su equilibrio. Implica tanto el cuidado interno como el externo de la piel.

El manto hidrolipídico es una capa que cubre la piel que está formada por una mezcla de agua, sebo, sudor y células muertas. Su función es hacer de barrera evitando la pérdida de agua y bloqueando la entrada de sustancias indeseables del medioambiente.

La limpieza es muy importante ya que durante todo el día estamos expuestos a sustancias que se van pegando en la piel: maquillaje, polvo, grasa, agua, sudor, contaminación, etc. Cuando nos lavamos o duchamos, eliminamos el manto hidrolipídico de la piel. Si usamos agua sólo eliminaremos polvo o sustancias que se disuelvan en agua.

Si usamos jabón eliminaremos también residuos grasos. Para el rostro lo ideal es usar un desmaquillador/agua micelar (si es necesario) y un tónico. Mejor si utilizamos productos lo más naturales posibles y con pocos o nulos químicos agresivos.

Restablecer el equilibrio de la piel es tan importante como la limpieza, usando aceites vegetales, mantecas o ceras podemos ayudar a crear ese manto hidrolipídico de nuevo.

Podríamos decir que el cuidado natural de la piel es la suma de limpieza, restablecimiento del manto hidrolipídico, alimentación e hidratación.

¿Qué productos podemos usar?

Los productos básicos que no deben faltar en nuestra rutina de cuidado natural de la piel son: Agua micelar o desmaquillante para limpiar la piel, tónico facial y aceites o cremas para recuperar el manto hidrolipídico.

Agua micelar / desmaquillante: 100 ml.

  • 65 ml. hidrolato/infusión/agua de mar.
  • 30 ml. aceite vegetal (aceite de almendras, si tenemos piel grasa se puede usar aceite de pepita de uva).
  • 5 ml. glicerina vegetal.

Tónico facial: 100 ml.

  • 90 ml. hidrolato de rosas.
  • 10 ml. glicerina vegetal.

Aceite recuperador facial: puede usarse para el cuerpo, aunque recomendaría sustituir los aceites esenciales indicados por ciprés 4gotas

  • 50 ml. aceite vegetal de rosa mosqueta.
  • 2 gotas de aceite esencial de siempreviva.
  • 1 gota de aceite esencial jara.
  • 1 gota de aceite esencial neroli.

Usar una mascarilla facial o exfoliarse 1 vez por semana también nos ayudará a mantener la piel en buenas condiciones.

Mascarilla facial: 50 g.

  • 25 g. arcilla blanca en polvo.
  • 20 g. hidrolato/infusión/Agua de mar.
  • 5 ml. glicerina.
  • 3 gotas aceite esencial de lavanda.

Alimentación e hidratación en el cuidado natural de la piel

La alimentación e hidratación adecuadas son un pilar importante en el cuidado natural de la piel.

La hidratación de la piel se produce desde dentro del cuerpo. No absorbemos agua por la piel, si fuera así no podríamos ducharnos, ni bañarnos…nos llenaríamos de agua ¿verdad? Hay ciertas sustancias que sí pueden penetrar en la piel en pequeñas cantidades, suelen ser sustancias oleosas.

Veamos cómo se hidrata la piel: El flujo de agua en la piel va desde el interior del cuerpo hasta el exterior de la piel, y cuando llega a la superficie se evapora, es un flujo continuo ya que el agua se renueva constantemente por difusión (internamente) y por el aporte nutricional.

Cuando no hay un equilibrio entre el agua que perdemos y la que generamos se produce la alteración de la reserva de agua y esto da lugar a alteraciones en el aspecto de la piel: grasa con brillos o descamada.

Por tanto, es muy importante beber agua o infusiones a lo largo del día. En cuanto a las cantidades, varía según las personas. Es aconsejable 1l-1,5l.

En cuanto a la alimentación: debemos potenciar alimentos frescos, de colores rojos, naranjas y verdes (son los que más agua y antioxidantes tienen).

Prácticamente todos los alimentos tienen agua en mayor o menor grado, pero frutas, verduras y hortalizas son las que mayor porcentaje tienen.

También son importantes los antioxidantes (frutos rojos, vitamina E, germen de trigo, verduras y hortalizas color naranja, nueces, semillas, aceite de oliva virgen).

Evitar alimentos procesados, alcohol (favorece deshidratación) y moderar el consumo de hidratos de carbono (en grandes cantidades son inflamatorios) también será de ayuda.

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