Inconvenientes de comer rápido

Hoy en día se ha convertido en un mal hábito el comer rápido y engullir la comida y no nos damos cuenta que en el tema de alimentación las prisas no son buenas.

Inconvenientes de comer rápido
Elisa Luque
Técnico superior en dietética, una apasionada del deporte y la vida sana.

¿Por qué comemos rápido?

Actualmente llevamos un ritmo de vida frenético y abrumador. Vamos corriendo a todas partes, sin tiempo para apenas comer.

La falta del tiempo y de una planificación nos lleva a devorar la comida y al hacerlo dañamos nuestra salud generando más riesgo de contraer muchas enfermedades como diabetes, obesidad, enfermedades cardiovasculares…

Los sabios consejos que nos daban nuestras mamas y abuelas, como la mayoria de veces  super acertados, ya nos lo decían  “come despacio, mastica bien la comida”.
Y es que el comer debería de ser un acto familiar y tranquilo donde nutrimos a nuestro organismo para mantener las funciones vitales y proporcionarle energía.

Inconvenientes de comer rápido

“La digestión empieza en la boca” y bien cierto es.
Debemos que ser conscientes que tenemos los dientes y la mandíbula para hacer un trabajo y a la hora de comer, cuando masticamos la comida, se segregan unas enzimas que nos ayudan a digerir mejor los alimentos. De esta forma, ya hemos hecho parte del trabajo y llegan al estómago casi degradados,  con una medida adecuada para que las enzimas de este y los jugos gástricos rematen el trabajo.

Estos son algunos de los inconvenientes de comer rápido:

  • Comer muy rápido puede hacer que tengamos unas digestiones muy lentas y pesadas dandole mucho más trabajo a los otros órganos.
  • Si comemos muy rápido podemos tragar con los alimentos más aire porque los bocados son mas grandes, causando los típicos gases y flatulencias desagradables.
  • Es normal que se pueda padecer dolores abdominales, hinchazón e inflamación.
  • Comiendo rápido y masticando poco no se asimilan igual de bien los nutrientes de los alimentos, ya que llegan en unas medidas desproporcionadas.
  • Puede llegar a causar diarrea o estreñimiento.
  • Al comer muy deprisa podemos llegar a obstruir el tubo digestivo.
  • Puedes padecer reflujo, acidez, ardores ya que los bocados son muy grandes y la válvula no puede llegar a cerrarse bien.

Además, cuando comemos rápido, ingerimos más cantidad de alimentos con sus consecuentes calorias, y nos engordamos más, ya que no le ha dado tiempo al cuerpo de segregar la hormona leptina ( es una hormona reguladora de la saciedad) para que mande una señal al cerebro para que paremos de comer.

El estomago tarda como 20 minutos en mandar esta señal al cerebro (muchas personas solo necesitan 10 para comer), por lo cual las personas continúan comiendo a pesar de haber cubierto sus necesidades energéticas y nutricionales.

De la misma forma el comer muy rápido puede hacer que llegue mas energía de golpe al organismo favoreciendo que la glucosa plasmática en sangre se eleve.

Según un estudio hecho en CIBEROBN el comer muy rápido tienen un 59% más riesgo de presentar unos niveles altos de triglicéridos en sangre, considerado un factor de riesgo cardiovascular y del síndrome metabólico.

Como ya sabemos el estómago es un músculo y su agrandamiento continuo en el tiempo puede causar distensión del mismo lo que provocará que cada vez sea más grande y tenga más capacidad para almacenar más comida y consecuentemente engordaremos más.

¿Claves para no comer tan rápido y así mejorar la digestión?

  • Es sumamente importante crear un ambiente tranquilo, sin distracciones, sin tele, sin movil o similares.
  • Procurar establecer el hábito de comer lento, masticando la comida varias veces, más o menos unas 20 o 30 veces,  hasta hacerla un especie de puré.
  • Debemos de ser conscientes del acto de comer, de que cada bocado que damos estamos nutriendo a nuestro organismo para aportarle todos lo necesario.
  • Un poco de orden y planificación en las comidas y los horarios haran que cambie la manera de enfocar nuestra alimentación.
  • Intentar en la medida de lo posible no llegar a la comida o cena con mucha hambre para no devorar los alimentos.
  • Deja los cubiertos encima de la mesa entre bocado y bocado.

Considerando todos estos datos, las estrategias para abordar la manera de disminuir la velocidad de comer puede ser un pilar para luchar contra el síndrome metabólico y las enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes  tipo 2.

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Comer rápido
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