XIV - La Templanza, ideas claves

XIV - La Templanza, ideas claves

La Templanza simboliza continuidad entre el pasado, el presente y el futuro y corresponde a la idea de la reencarnación o la creación continua de la vida.

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XIV – La Templanza: ideas claves

  • Arquetipo: equilibrio en el eterno flujo de la vida.
  • Lección: confiar en la guía superior. Encontrar la combinación perfecta para fluir con la vida. Dar y recibir.
  • Meta: encontrar el centro, la totalidad, la luz. Mantener el equilibrio.
  • Disposición psico-emocional: equilibrada confianza interior. Certeza plena de ser guiados por un poder superior. Equidad y habilidad imperturbable. Salud física, mental y espiritual. Acción mesurada. Paciencia.

Principio

la templanza

Luego de la experiencia de ruptura, destrucción y desmembramiento de La Muerte, la misión de La Templanza es brindarnos la justa medida para mantener la conexión con la vida de manera libre, fluida y auténtica. Templar el carácter es saber sobrellevar los altibajos de la existencia humana.

Así el ángel de La Templanza nos dota de armonía entre nuestro ser interior y el devenir exterior, entre la razón y la emoción, entre Yin y Yang. La Muerte y La Templanza nos recuerdan que la energía no se crea ni pierde, se transforma.

Como situación

Quizá sea este el momento para meditar en el silencio, en contacto con la naturaleza y con tu propio corazón a fin de captar, desde allí, qué es lo mejor que puedes hacer ahora. Sólo en este silencio se puede expresar la voz de tus guías espirituales, de tus maestros y protectores. Pero no intentes escucharla con tus oídos físicos. Ella se manifiesta como una certeza interior más que como una “voz”. En este tiempo conviene mantener el equilibrio.

Como persona

Recibes de la vida lo que ella te ofrece, tal como viene, sin exigir que los hechos se ajusten en un molde preestablecido pues éste sería irreal y absolutamente subjetivo. Así, momento a momento, sientes vibrar la vida y experimentas el contacto con la realidad particular que te toca vivir, sin discriminar las experiencia como “lo bueno” y “lo malo”. Todas las esas vivencias te permiten aprender y crecer. Allí radica la alegría interior, fuente de la eterna juventud. Recuerda: recibes lo que das.

La persona representada por La Templanza se caracteriza por la paciencia y capacidad de espera. Fluye con las circunstancias. Su acción es correcta. Ve los contrarios no como oponentes u opuestos, sino como complementarios: el uno requiere del otro, se nutre del otro y cumple con su parte del “plan” gracias a la existencia del otro. Esto conduce al equilibrio y la compensación. Integrando los opuestos se posibilita la realización armónica.

Si esta energía está mal canalizada

Este puede ser un período de especial tensión o preocupaciones en que muchas ideas fluyen a un mismo tiempo. Las pasiones privan ante las razones, las emocionen se desbordan. No hay el equilibrio necesario para tomar decisiones.

No decidas nada mientras no encuentres tu centro. Posterga las decisiones mientras tu mente se serena y tu corazón encuentra el ritmo apropiado que da armonía. No tienes que fijar posiciones en este minuto, salvo por tu propia exigencia. Date una tregua y decide luego de descansar, relajarte y, mejor aún, meditar. Meditar es no pensar y dejar hablar al corazón.

Lamentablemente, solemos reducir todo a opuestos, extremos o dualidades en competencia, sin reconocer los puntos medios y sometiéndonos a un conflicto permanente: “Ser o no ser”, blanco y negro, amor y odio, materia y espíritu; cuando en realidad ellos son extremos de una misma esencia, pero con polaridad diferente.

¿Qué hacer?

Medita, reflexiona. Una actitud serena y alerta ante las reales circunstancias, abandonando las excusas para imponer nuestro criterio a priori, nos permite crecer con cada experiencia y, dado que las pruebas siguen una tras otra, es imprescindible evitar en el camino la culpa y el dolor innecesarios para seguir adelante en nuestro proceso de autorrealización.

Mantén el equilibrio que has (o habías) logrado para poder reconocer los extremos en la situación que te preocupa y acoplarte al centro, donde no hay luchas ni tensiones. Esto es lo que se ha llamado “el camino del medio”. La Templanza alude la moderación, la acción correcta, paciente y oportuna. Saber combinar los opuestos conduce a la armonía y a la integración.

No hay una manera más armónica de alcanzar las metas más preciadas que un enfoque nuevo y abierto, dinámico pero armónico, que orienta para “desbloquear” las relaciones y negociaciones. Viendo los llamados “opuestos” como “complementarios” e integrándolos, enriqueces tu experiencia y avanzas en tus procesos de vida al tiempo que armonizas con tu entorno.

Mensaje – Consejo

En nuestro universo todo fluye de manera armoniosa y sincronizada. Nuestra vida -nuestro pequeño mundo- también fluye con un ritmo perfecto acoplado al del universo, aunque por momentos no lo veamos. Algo va, algo viene; algo muere, algo nace; algo asciende, algo desciende. Yin y yang se alternan, se combinan y se complementan.

Entendiendo esto no hay lucha ni fracaso. Relájate y busca dentro de ti la serenidad necesaria para sobrellevar las dificultades y valorar tus avances. Sopesa ambos y verás que has recorrido un largo trecho hacia tu autosuperación.

Afirmación

Abandono toda lucha y tendencia extremista que sólo conducen al dolor. Busco mi armonía interior con sinceridad, mediante una paz profundamente sentida, pero sin negar la realidad. Veo mi mundo tal cual es y busco el equilibrio. Sereno tu mente para compensar las cargas. Soy guiado y protegido por la fuerza del Amor Supremo.



Valoración

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Marinela Ramírez
Terapeuta Holística, Directora Fundadora de la Escuela Superior de Tarot, Profesora de Tarot, Runas y Oráculo de la Sibila, Columnista y escritora.
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