Tratamientos alternativos del dolor crónico

Tratamientos alternativos del dolor crónico

El dolor crónico afecta a millones de personas en el mundo que cada vez más buscan tratamientos alternativos que les ayuden a mejorar de ese problema.

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¿Qué es el dolor crónico?

El dolor crónico es aquel que persiste más de 6 meses, incluso cuando las causas que lo desencadenaron han desaparecido. El dolor, en vez de ser un síntoma, se convierte en la enfermedad. Es difícil de detectar, tratar o demostrar, y acaba condicionando la vida del paciente en todos los ámbitos.

Causas del dolor crónico

Existen diferentes tipos de dolor crónico. Su identificación es básica para un correcto tratamiento:

  • Reumatoide: artrosis, artritis, fibromialgia.
  • Neuropático: secundario a una lesión, cirugía o amputación.
  • Vascular: patologías obstructivas del flujo sanguíneo.
  • Traumatológico: derivado de una cirugía o traumatismo.
  • Trastorno por dolor: dolor psíquico (necesaria la psicoterapia).
  • Dolor maligno: causado por tumores, cáncer y terapias asociadas.

Existe una gran controversia, en el ámbito médico convencional, sobre la etiología del dolor crónico.

Difícil de demostrar, siempre se ha tendido hacia un diagnóstico psicosomático con tratamiento de psicoterapia conductiva o psiquiátrica. Estos últimos años se ha demostrado que, si bien es probable que la causa pueda ser emocional, un gran número de pacientes sufren dolores “reales” causados por enfermedades como la fibromialgia, la migraña, la artrosis o la artritis.

Se trate de un dolor físico o emocional, el dolor existe y afecta a la vida del paciente, interfiriendo en su vida laboral y social, llegando a estados depresivos e, incluso, a actitudes suicidas derivadas de la desesperación.

Tratamiento convencional del dolor crónico

La terapia inicial depende de la intensidad del dolor y de su causa. La medicina convencional se decanta por un tratamiento antiinflamatorio y analgésico, junto con la administración de fármacos coadyuvantes: antidepresivos tricíclicos, anticonvulsivantes y ansiolíticos. Si el dolor persiste, se aconsejará al paciente el ingreso en una Unidad del Dolor, donde se utilizarán diferentes terapias como la estimulación eléctrica, la estimulación medular, o los opioides espinales.

Tratamientos alternativos del dolor crónico

La persona que sufre de dolor crónico no debería de aprender a vivir con él ni rendirse ante la ineficacia de muchos de los tratamientos convencionales. Aunque podamos recurrir a los fármacos analgésicos no se deben mantener por un tiempo prolongado por los posibles efectos adversos, como gastritis y úlceras.

  • Se recomienda adoptar unos hábitos de vida saludables, realizar actividad física moderada, evitar el estrés y evitar la exposición al frío. Sería aconsejable seguir una dieta baja en estimulantes y rica en vitamina D, ya que el dolor se verá disminuido. Los vegetales y los frutos secos proporcionarán los minerales necesarios para evitar calambres, y los higos secos y las avellanas actuarán contra el déficit de calcio. El magnesio y el silicio (espinacas y perejil, respectivamente) ayudan a mantener los músculos y tendones en buen estado, y el selenio disminuirá la sensación de dolor (cebolla, ajo, col o naranja).
  • La acupuntura y la fitoterapia son un buen sustitutivo de los fármacos convencionales, siempre y cuando estén supervisadas por profesionales.

Fitoterapia

Con la fitoterapia se consiguen unos grandes resultados en el dolor crónico. Las plantas antiinflamatorias, analgésicas, relajantes y diuréticas, ayudan a relajar la tensión, aliviar el dolor, depurar el organismo y favorecer el sueño.

  • Infusiones de corteza de sauce (antiinflamatorias).
  • Infusiones de Boswellia serrata, cúrcuma y jengibre (analgésicas).
  • Infusiones de la Garra del diablo o Harpagofito (dolores reumáticos).

La única contraindicación que tienen estas hierbas es que afectan al estómago (si se padece de úlceras estomacales), en cual caso deberían de sustituirse por otras más suaves.

  • Infusiones de hipérico, tila, valeriana o pasiflora (ansiolíticos, favorecen el sueño).
    Tener en cuenta que estas plantas afectan el sistema nervioso y producen somnolencia. Por su parte el hipérico causa foto sensibilidad.
  • Infusiones o extractos de boldo, cardo mariano y diente de león (depurativas, eliminan tóxicos y descongestionan las articulaciones).
  • Masajes o friegas en la zona del dolor con aceites esenciales de romero, tomillo, salvia y lavanda, mezclados con aceite de oliva (relajantes y analgésicos).


Valoración

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Eva Arauz
Técnico dietista y especialista en plantas medicinales.
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