Causas de la rotura fibrilar

Causas de la rotura fibrilar

Una rotura fibrilar puede producirse en cualquier ámbito, estemos trabajando, haciendo deporte, o en cualquiera de nuestras actividades cotidianas.

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Definición

Una rotura fibrilar consiste en la rotura del haz de fibras de uno o varios músculos. Esto a su vez tiene diferentes grados según la dirección y zona que abarque dicha rotura.

Las roturas fibrilares pueden conllevar rotura vascular y apareciendo un hematoma que aflorará durante el proceso desde que se produce la rotura hasta su curación. La localización puede ser cualquier músculo y se puede producir en cualquier momento de esfuerzo o tensión muscular al contraerse.

Podemos ver que una rotura fibrilar puede producirse en cualquier ámbito. Podemos “rompernos” estemos trabajando, haciendo deporte, o en cualquiera de nuestras actividades cotidianas. Atendiendo a la gravedad de la rotura diferenciamos tres tipos: microrrotura, rotura parcial y rotura total.

Causas de la rotura fibrilar

A pesar de que, como hemos dicho ya, todo el mundo puede sufrir una rotura fibrilar, hay actividades donde esta lesión tiene mayor incidencia como pueden ser los deportes de contacto, de carrera, el fútbol y entornos laborales con propensión al esfuerzo durante su ejecución.

El ámbito donde más lesiones existen, es en deportes aparentemente inofensivos, de sencillas reglas, de poca exigencia física, como puede ser el pádel, al que acceden personas sin forma física alguna, sin estirar ni prepararse y pensando que es un deporte amable sin ningún peligro. Pues en nuestros días genera una gran gama de lesiones a personas que no tienen habito de hacer ejercicio de forma habitual.

En general un excelente estado de forma hace también que la musculatura esté sometida a un patrón de alta intensidad y rompen fibra, es el caso de futbolistas y deportistas de élite.

Hay muchos valores a tener en cuenta a la hora de buscar la causa de la rotura fibrilar, que determinan la calidad de nuestras fibras musculares: el entrenamiento, la rigidez, los niveles de elastina y colágeno, la calidad circulatoria, la hidratación, el tabaquismo, la obesidad…

Un detalle muy importante es el PH (potencial de hidrógeno) muscular. Cuanto más alcalinos sean nuestros músculos, mayor será la resistencia de las fibras que los forman. El valor óptimo del PH estaría entre 7’0 y 7’1, aunque si no estamos en estos valores podemos mejorarlos alcalinizando nuestra dieta y con buenos hábitos de descanso y ejercicio.

Los estiramientos y hacer ejercicio moderado a diario son fundamentales para prevenir las roturas de fibra muscular y lesiones en general.

Síntomas de las roturas fibrilares

Como ya hemos dicho, hay tres tipos de rotura fibrilar:

  • Micro rotura: es quizás lo que se ve más frecuentemente. La persona describe un dolor lancinante agudo y repentino a modo de “pedrada”, como resultado del cual hay impotencia funcional del músculo, ligero edema y un pequeño hematoma que aflora progresivamente. Produce dolor a la palpación, empeora con el movimiento y mejora con reposo.
  • Rotura Parcial: se considera el siguiente paso a la rotura de fibras. Puede ser detectado por vía ecográfica y se mide en milímetros o en centímetros dependiendo de su tamaño. En esta lesión podemos encontrar hematoma y edema ya de manera sistemática, y a la palpación encontraremos la oquedad que produce la discontinuidad. Produce dolor muy agudo, imposibilidad funcional prácticamente total del músculo afectado y necesita valoración quirúrgica.
  • Rotura total: separación total por la zona de rotura con la retracción y separación (como un muelle) de las partes separadas. Produce un descuelgue total del paquete muscular afectado, imposibilidad funcional total y necesita reparación quirúrgica en la mayoría de casos.

Tratamientos

Parece que hemos visto que tanto por exceso como por falta de tono muscular podemos tener roturas de fibra y muscular, por lo que deducimos que en el equilibrio esta la prevención y la garantía de no lesionarse.

En la mayoría de casos de micro rotura fibrilar el reposo, frío y analgesia en los primeros 3 a 5 días son obligados. Un vendaje compresivo con intención de acercar la fibra y unir, colabora en el esfuerzo que hace la regeneración celular de las fibrillas musculares. En la fase de resolución la hidroterapia de contraste se muestra efectiva también y son frecuentes los envoltorios con arcilla y aceites esenciales para regenerar el tejido utilizando papel osmótico unas horas.

En la rotura parcial ya encontramos necesidad de diagnóstico médico que dimensione la lesión. Como medidas, sistemáticamente vendaje compresivo, hielo y reposo de no menos de 10 días hasta ver como evoluciona. En la fase de resolución podrían estar indicados los masajes y tratamientos de recuperación, pero hasta entonces el masaje está contraindicado.

En el caso de la rotura total hace obligada la intervención quirúrgica y rehabilitación con fisioterapia, de varias semanas.

Los deportistas de élite están trabajando en la tecarterapia:

Tecarterapia: radiofrecuencia de 448 KHz (kiloherzios). Es una tecnología patentada. El nombre de TECAR viene precisamente de Transferencia Eléctrica Capacitiva y Resistiva (T.E.C.A.R.). También es conocido como Diatermia o Hipertermia.

Las corrientes de desplazamiento producen tres efectos distintos:

  • Incremento de la microcirculación.
  • Vasodilatación.
  • Incremento de la temperatura interna.

Los tratamientos donde las terapias manuales y alternativas tienen cabida son sobre todo en la fitoterapia, kinesiología, homeopatía y acupuntura como coadyuvante en la fase de estado y de resolución.

Pero sobretodo hay que hacer hincapié en la prevención teniendo en cuenta: la dieta, el calentamiento, los estiramientos, un estilo de vida saludable, control de peso…



Valoración

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Emilio Vega Gil
Especialista en Desbloqueo, osteopatía, homeopatía y acupuntura. Doy cursos de quiromasaje, vendajes, ventosas, Mtc, biomagnetismo…
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