Recetas de croquetas caseras con las sobras del menú

Recetas de croquetas caseras con las sobras del menú

Aprendemos a hacer distintas croquetas caseras para toda la familia con muy poco dinero y en el mínimo tiempo aprovechando las sobras del menú anterior.

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Las deliciosas y crujientes croquetas caseras bien rebozadas y jugosas por dentro son una opción más que socorrida para reciclar las sobras de comida (con sus debidas medidas de higiene) y regalar el paladar de toda la familia.

Y comienzo diciendo que las recetas de croquetas caseras que te voy a dejar a continuación nada tienen que ver con las de paquete que puedes comprar en cualquier supermercado. Con estas ideas el contenido proteínico y la variedad de sabores (pensando, sobre todo, en los niños) están garantizados. Por la forma de cocinar (fritas en aceite con envoltura de pan y una bechamel espesa) no son aptas para dietas de adelgazamiento. Comenzamos.

Recetas de croquetas caseras con sobras de carne

Son las más socorridas y las que más gustan a los niños y adolescentes.

Ingredientes

  • 1 cucharada pequeña de mantequilla.
  • 2 cucharadas grandes de harina blanca, a ser posible de trigo.
  • 150 ml de leche que puede ser descremada o las variantes vegetales de soja, avena o arroz.
  • Un poco de sal y unas ralladuras (muy pocas) de nuez moscada.
  • Pan molido.
  • Aceite vegetal limpio para freír, a ser posible de oliva.
  • Los restos de pollo, carne asada, guiso de ternera, cerdo estofado o cualquier otra sobra de comida.

Aunque las recetas de croquetas caseras que te dejo están diseñadas para aprovechar las sobras del menú, eso no quita para que debas descuidar la higiene. Por eso, debes realizar esta operación nada más te des cuenta que hay sobras descartando cualquier alimento superfluo. Puedes, incluso enjuagar para eliminar grasas y salsas antes de incorporar a la mezcla.

Preparación

  • En un cacharro, derrite, a fuego lento, la mantequilla cuidando que no se pegue ni haga pompas porque amargará después.
  • Una vez que esté líquida, añade la harina removiendo con energía hasta que quede una pasta ligeramente amarillenta y consistente.
  • Sin dejar de mover, añade la leche, la sal y la nuez moscada y, con una cuchara de palo, ve dando vueltas hasta que quede una bechamel espesa, suave y sin grumos. Corregir de sal si hace falta.
  • Pica la carne que estás utilizando en trocitos muy pequeños. Si no está del todo cocida o asada, pásala por la sartén hasta que se dore completamente. Debe estar muy tierna.
  • Incorpórala a la masa y vuelve a remover con energía. Es mejor dejar reposar una media hora.
  • A continuación añade pan rallado hasta que puedas ir formando pequeñas bolas o palitos (a tu elección) con las manos.
  • Coloca en una sartén el aceite y ve haciendo frituras por tandas. Tiene que estar muy caliente para que no se desbaraten en esta operación. Retira el resto de grasa con un papel de cocina y… ¡a disfrutar!

Las croquetas pueden modificarse en cualquier momento. Una opción más que sabrosa, por ejemplo, es añadir, tras la ralladura de pan, algunas semillas de cereales.

Estas recetas de croquetas caseras también pueden hacerse con restos de pescados asados o cocidos. Las opciones más suaves las aportan lenguados, lubinas o doradas. Pero no descartes los azules como el salmón, el atún o las piezas pequeñas abundantes en el Mediterráneo. En este caso tienes que tener especial cuidado con las espinas, ya que los niños tienden a morder con fruición.

Recetas de croquetas caseras con calabacines y queso

Esta opción vegana está deliciosa si se aprovechan restos de pisto o cualquier plato que contengan vegetales cremosos. Si sobran este tipo de platos, hay que desecharlos inmediatamente. Lo primero es la salud de la familia. A pesar de que nos gustan las opciones que aprovechan sobras, hoy me he decantado por una opción ligera para las cenas que no se hace con restos. Comenzamos.

Ingredientes

  • Para la bechamel, los mismos indicados para las recetas de croquetas caseras con restos de carne (explicadas más arriba) eliminando, por supuesto, esto último.
  • Medio calabacín fresco.
  • 1 tercio de cebolla.
  • Un trozo de queso a tu gusto y elección que sea de la variedad suave.
  • Un poco de aceite.

Preparación

  • Realiza la bechamel tal cual te indico arriba, teniendo en cuenta que tiene que quedar muy consistente y espesa. Para eso, añade un poco más de harina o reduce la dosis de leche.
  • Corta la cebolla y el calabacín en trocitos muy pequeños. Sofríe con el aceite en una sartén hasta que estén dorados. Añade esta pasta a la mezcla anterior sin dejar de remover. Termina con el queso bien rallado o en tropezones.
  • Espolvorea con pan rallado. Las recetas de croquetas caseras con vegetales también pueden rematarse con salvados o semillas enteras o semienteras de cereales. Están exquisitas con granos de sésamo, ricos en magnesio o calcio y un alimento imprescindible para luchar contra algunas problemáticas que se presentan con la edad.
  • Añade aceite a una sartén y caliente sin que llegue a humear (ya que se pierden sus propiedades) y fríelas hasta que estén doradas. ¡A disfrutar con un acompañamiento ligero que también puede ser vegetal!

A tener en cuenta…

Puedes encontrar infinidad de recetas de croquetas caseras en Internet. He intentado aquí explicar algunos rudimentos necesarios para hacer estas delicias fritas a tu elección aprovechando lo que sobra o tienes en el frigorífico sin saber qué hacer.

Una vez, que te hagas con el método, tú vas a innovar cada día y haciendo de la comida un momento especial.

Recuerda que las croquetas están prohibidas en las dietas restrictivas de adelgazamiento. Si quieres conservar la línea, no abuses y come solo una.



Valoración

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Candela Vizcaíno
Doctora en comunicación, poeta, escritora y mamá. Periodista y redactora en vida sana, lenguaje de los símbolos, literatura, arte, viajes y moda.
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