Beneficios y propiedades de la miel de brezo

Beneficios y propiedades de la miel de brezo

Una de las propiedades de la miel de brezo, es que reduce el dolor y la hinchazón a la vez que mejora la circulación, acelerando así la curación de heridas.

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¿Qué es la miel de brezo?

La miel de brezo es la miel que producen las abejas cuando liban principalmente las flores de brezo. De color claro hasta un rojo oscuro, bastante espesa y viscosa, se cristaliza muy rápido si lleva acompañamiento de leguminosas de pradera. Es dulce con un claro componente amargo y con notas saladas, que son mayores si contiene mielatos.

Es una miel típica del Norte, aunque también pueden proceder del centro o sur de España.

Propiedades de la miel de brezo

Es una de las mieles más ricas en principios minerales.

Posee propiedades desinfectantes, diuréticas, y antirreumáticas.

Especialmente indicada como desinfectante de las vías urinarias, siendo muy aconsejable en caso de cistitis.

Ideal para prevenir la formación de cálculos y las inflamaciones en la vejiga, riñón y uretra; contribuyendo a la resolución de los cálculos urinarios, así como en el tratamiento preventivo del cuidado de la próstata.

Recomendada en problemas cardíacos: insuficiencia coronaria, arritmias, cardiopatías, angina de pecho e infarto, ya que favorece la producción de fosfatos orgánicos que regulan el ritmo cardíaco y estimulan el riego coronario.

Recomendada también para dolencias hepáticas, acidez y úlceras de estómago.

Además es un antibiótico y conservante natural, por lo que es muy bueno para los problemas de garganta, resfriados y afecciones de la piel (pequeñas quemaduras). Por su contenido en minerales está indicada para la anemia, inapetencia y fatiga.

¿Cómo la podemos consumir?

Se puede utilizar la miel de brezo, para endulzar postres, infusiones y otros platos, de forma muy sana.

De entre las propiedades de la miel de brezo, podemos distinguir, las cicatrizantes y humectantes que la convierten en un ingrediente de cremas y ungüentos para la piel.

Diluida en leche tibia es una excelente loción que se aplica en el rostro y el cuerpo; mezclada con yema de huevo y unas gotas de aceite de almendras (para pieles secas) o zumo de limón (para cutis grasos), es una excelente mascarilla limpiadora y preventiva de las arrugas.

Además, mezclada con una infusión de berros, sirve para atenuar las manchas en la piel, y combinada con glicerina y zumo de limón ayuda a aliviar irritaciones y quemaduras causadas por la insolación.

También se puede utilizar para heridas, ya que facilita su curación, cicatrizando y desinfectando algunas lesiones como cortes o quemaduras caseras, aunque no es recomendable para heridas abiertas o quemaduras graves. Las propiedades de la miel de brezo que atribuyen estos efectos son:

La viscosidad: proporciona una barrera protectora que dificulta las infecciones en las heridas. Además, actúa como desinfectante, acabando con muchas de las bacterias que pueden infectar las heridas.

Contribuye a generar un ambiente húmedo en la herida que permite que esta se cierre sin cicatriz, estimulando el crecimiento de tejido fino bajo la superficie de la piel.

De entre las propiedades de la miel de brezo se puede destacar, una acción antiinflamatoria que reduce el dolor y la hinchazón a la vez que mejora la circulación, acelerando la curación de la herida.

En caso de irritación en la garganta (producida bien sea por gripe, inflamación o lesión o ulceraciones en la boca) se recomienda hacer gargarismos con una cucharada de miel diluida en medio vaso de agua tibia. Igualmente, en casos de tos, gracias a los monosacáridos, la miel tiene un efecto expectorante y antitusígeno.

La combinación de miel y zumo de limón también se recomienda para casos de fiebre, tomándose varias cucharaditas durante el día.



Valoración

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Marc Vergés Serra
Nutricionista y fitoterapeuta. Profesor de Dietoterapia en el IFP Roger de Llúria. Coordinador y profesor de iniciación deportiva.
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