Causas de los pitidos de oídos y tratamientos naturales

Causas de los pitidos de oídos y tratamientos naturales

En este artículo veremos las causas por las que se producen los pitidos n los oídos así como las posibles opciones naturales para mejorar este trastorno.

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¿Qué son los pitidos en los oídos?

Los pitidos o zumbidos, técnicamente llamados también tinnitus neurosensorial o acúfenos son molestos ruidos en forma de diferentes sonidos, timbres  y otros, que se perciben sin que en realidad exista una causa externa.

Pueden afectar a uno o a los dos oídos y también pueden variar de intensidad y llegar a ser, en ocasiones, incapacitantes. Algunos especialistas le han llamado  la  “epilepsia  auditiva”

¿Cuáles son las causas de los pitidos de oídos?

Existen dos tipos de tinnitus neurosensorial, el llamado periférico de corta evolución y el central o crónico. Normalmente este problema no se da en jóvenes, aunque esta tendencia tiende a invertirse como consecuencia de los equipos de música y otras tecnologías que utilizan auriculares individuales.

Las causas por las que se puede producir estos pitidos en los oídos son diversas:

  • Lesiones, inflamaciones o infecciones en la cavidad auditiva.
  • Exposición a ruidos intensos y repetitivos de larga duración.
  • Desbalance de los neurotransmisores GABA/Glutamato. El neurotransmisor GABA es inhibitorio y participa en el mantenimiento del equilibrado de los ritmos cerebrales, por el contrario el GLUTAMATO tiene una función excitatoria. Estos dos neurotransmisores deben compensarse entre sí.
  • Falta de riego sanguíneo en la zona. De hecho, la mayoría de casos son debidos a problemas cervicales, causados por estrés y tensión muscular.
  • El estrés tiene una relación directa con estos zumbidos, según los últimos estudios realizados en Suecia por el Instituto Karolinska.
  • Síndrome de Mèniére.
  • Presión arterial alta o baja.

Este problema deberá ser abordado de una forma multidisciplinar.

Medicina natural para tratar los pitidos de oídos

A nivel tópico:

  • Cataplasmas de muérdago, jengibre, sésamo, geranio y ginkgo biloba, corteza de pino marítimo.  Aplicadas dos veces al día.
  • Masajear toda la zona alrededor de la oreja, parte occipital de la cabeza, cuello y cervicales con una mezcla de aceites esenciales de geranio (2 gotas), ciprés (2 gotas), aceite base de sésamo (1 cucharada de poste), tinturas de Ginkgo Biloba (3 gotas) y Cimífuga Negra (3 gotas) y corteza de pino marítimo (3 gotas)

En fitoterapia y/o complementos nutricionales

  • Infusiones de plantas medicinales, por ejemplo una mezcla de: Romero, Ginkgo Biloba, Verbena y Avena Sativa, tomada 3 veces al día. Facilitará el riego sanguíneo, fortalecerá los vasos sanguíneos y relajará el sistema nervioso.
  • El ácido Alfa Lipoico actuará como antioxidante y protegerá contra los radicales libres, mejorará la microcirculación y actuará como neuroprotector y neuroregenerativo. También actúan sobre los RL el Selenio, Betacaroteno y vitamina C y E
  • Vitamina B12, ayudará a reducir la inflamación y a prevenirla, junto con todo el complejo.
  • Ácidos grasos Omega 3 EPA y DHA y Omega 6 GLA en fórmula balanceada, actuaran como antiinflamatorio y facilitarán la circulación sanguínea.
  • La Melatonina  podría ser una ayuda a la hora de conciliar el sueño.

Alimentos y pautas más convenientes

Deberá eliminar de su dieta:

  • Productos excitantes y estimulantes (café, té, bebidas de cola o energéticas, tabaco y alcohol)
  • Sal. Utilizar como sustituto la sal de especias o hierbas aromáticas así como algas micronizadas. El Gomashio (sésamo más sal marina) también es otra opción.
  • Leche de vaca. Puede sustituirla por leche de cabra o bebidas vegetales que no poseen efectos inflamatorios.

Deberá aumentar en su dieta y a ser posible ecológico el consumo de:

  • Verduras.
  • Frutas.
  • Cereales integrales.
  • Legumbres.
  • Algas marinas.
  • Frutos secos y semillas.
  • Especias y hierbas aromáticas como:  ajo, cúrcuma, jengibre, orégano y diente de león.

Zumbido de oídos y hábitos saludables

  • Ejercicio suave a diario, ejercicios que induzcan a la relajación y/o carácter lúdico para rebajar el índice de estrés.
  • Es importante descansar como mínimo 6 a 7 horas para evitar la fatiga.
  • Organice sus actividades de antemano con el fin de evitar sorpresas de última hora que aumenten los estados de ansiedad o estrés.
  • Masajes regulares de la zona dorsal alta, cervical y cabeza para mejorar el riego sanguíneo.
  • Las terapias alternativas también pueden ayudarle en la mejoría de esta patología. Busque la que sea más afín a sus preferencias (kinesiología, acupuntura, osteopatía…)


Valoración

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M. Rosa Solanas Martínez
Dietista, Naturópata, Terapeuta Floral, Hipnosis clínica y regresiva, Facilitadora Emocional y Formadora en temas de salud y equilibrio emocional.
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