Algunos mitos sobre cómo amamantar

Algunos mitos sobre cómo amamantar

Si has tenido un bebé y has decidido darle el pecho ya habrás observado la cantidad de mitos sobre como amamantar que existen. Descubre la verdad sobre ellos.

236361

A estas alturas nadie duda de la conveniencia de alimentar a los bebés con leche materna. La lactancia materna no solo conseguirá que los pequeños crezcan fuertes y sanos, también crea un vínculo especial entre la madre y el niño que es muy importante para el correcto desarrollo físico y emocional de los niños.

Este artículo cita una serie de falso mitos sobre como amamantar que deben ser desterrados y nos explica con claridad todo lo relacionado con la lactancia materna para que dar de mamar a nuestro bebé sea una hermosa y gratificante experiencia.

Mitos sobre como amamantar relacionados con la frecuencia de las tomas

Amamantar frecuentemente al niño reduce la producción de leche: Este es uno de los mitos sobre como amamantar que hay que desterrar, pues ocurre justamente todo lo contrario, cuantas más veces se ponga el bebé al pecho más aumentará la producción de leche que una madre produce.

Sólo es necesario amamantar de 4-6 veces cada 24 horas: Estudios científicos realizados demuestran todo lo contrario. Cuantas más veces una madre amamanta a su bebé, aumenta su producción de leche y por tanto el niño aumenta mejor de peso al estar mejor alimentado y la madre alargará el periodo de lactancia.

Las madres lactantes deben espaciar las tomas para que puedan llenársele los pechos: Este es uno de los falsos mitos sobre la lactancia materna ya que el cuerpo de una madre lactante siempre está produciendo leche. Sus senos funcionan en parte como depósitos de reserva. Cuanto más vacío esté el pecho, más rápido trabajará el cuerpo para reabastecerlo.

A las 8 semanas de edad el niño sólo necesita entre 6 a 8 tomas de leche materna; a los tres meses sólo requiere de 5-6 tomas; y a los seis meses, no más de 4 a 5 tomas al día: La frecuencia de las tomas del bebé alimentado al pecho varía de acuerdo con la producción de leche de la madre y su capacidad de almacenamiento, así como con el tamaño del bebé y sus necesidades.

Los días en que se producen picos de crecimiento y también las enfermedades del niño pueden cambiar temporalmente los patrones alimenticios del bebé.

Es la cantidad de leche que el niño consume, lo que determina cuánto tiempo aguanta un bebé entre toma y toma: Los bebés amamantados con leche materna vacían el estómago más rápidamente que los niños alimentados con biberón, ya que la leche materna es más digestiva y más natural y por tanto requiere menor esfuerzo digestivo, aproximadamente en 1,5 horas en vez de 3 o 4 horas.

Nunca despiertes al niño que duerme: Aunque la mayoría de los niños avisan cuándo tienen hambre, es posible que algunos recién nacidos no se despierten tan a menudo como lo necesitan, por lo que hay que despertarlos si fuera necesario para que coman por lo menos ocho veces cada 24 horas.

Quizá no se despierta a causa de los medicamentos que recibió la madre durante el parto, por ictericia, trauma, chupete, medicamentos maternos o bebés más tranquilos y reservados.

Mitos sobre como amamantar relacionados con la leche

Los bebés obtienen toda la leche que necesitan durante los primeros 5-10 minutos de mamar: Aunque algunos bebés pueden tomar la mayor parte de la leche en los primeros minutos, no es generalizable a todos. Los recién nacidos, que apenas están aprendiendo a mamar, no siempre son tan eficaces y a menudo requieren más tiempo

Siempre dar ambos pechos en cada toma: Es mucho más importante dejar que el niño termine de tomar del primer lado antes de ofrecer el segundo, aunque esto signifique que rechace el segundo lado durante esa toma. La última leche, que contiene más calorías, se obtiene gradualmente conforme se va vaciando el pecho.

Leche materna de mala calidad es posible si un niño no aumenta bien de peso: Este mito sobre la lactancia materna queda rebatido por los estudios científicos realizados al respecto que demuestran que incluso mujeres desnutridas son capaces de producir leche de suficiente calidad y cantidad para suplir las necesidades de crecimiento del bebé.

En la mayoría de los casos, el escaso peso se debe al consumo insuficiente de leche materna por parte del bebé o a un problema orgánico.

Ante la escasez de leche de la madre, generalmente la causa se debe al estrés, la fatiga o el bajo consumo alimenticio y de líquidos.

Hay que tomar leche para producir leche: Una dieta saludable y equilibrada con alimentos como verduras, frutas, cereales, legumbres, frutos secos y proteínas es todo lo que una madre necesita para nutrirse adecuadamente y producir leche.

El calcio se obtiene de una gran variedad de fuentes como las verduras verdes, semillas, frutos secos como almendras y sésamo y pescados como la sardina y el salmón con espina. Ningún otro mamífero toma leche para producir leche.

La lactancia carece de valor, ya que la calidad de la leche se deteriora: La composición de la leche materna se modifica de acuerdo con las necesidades del bebé conforme éste crece. Durante sus primeros 12 meses de vida, la leche es su fuente primordial de nutrición a la vez que su sistema inmunológico.

Otros mitos sobre como amamantar

Hay que imponer una cierta rutina en el bebé: Los bebés nacen programados para comer, dormir y tener períodos de vigilia, como un reflejo de sus necesidades. Con el transcurso del tiempo los bebés se adaptan gradualmente al ritmo de vida de su nuevo ambiente sin precisar entrenamiento ni ayuda.

Alimentar al bebé a demanda no facilita el vínculo maternal: Es unos de los mitos sobre como amamantar que debemos desterrar sin dudarlo ya que responder de forma sensible a las señales del bebé une a la madre con su hijo de tal forma que se sincronizan y se crea un vínculo emocional mayor.

Algunos bebés alérgicos a la leche materna: La leche materna es la sustancia más natural y fisiológica que el niño puede ingerir. Si el bebé muestra señas de sensibilidad relacionadas con la alimentación, en general se deben a alguna proteína ajena que ha logrado entrar a la leche materna, y no a la leche materna en sí misma.

Infecciones de oído causadas por estar el bebé recostado al mamar: Teniendo en cuenta que la leche materna es un fluido vivo y lleno de anticuerpos e inmunoglobulinas, el bebé lactante tiene mucha menor probabilidad de desarrollar infecciones de oído.

 



Relacionados

Valoración

Mitos sobre cómo amamantar
María Pina Prieto
3 (60%) 2 votes
picture-604.jpg
María Pina Prieto
Músico-Terapeuta, Naturópata, profesora de Biodanza.
Investigadora sobre la relación entre pensamiento y sentir, y su repercusión en las enfermedades.
Anterior artículo »
Siguiente artículo »