Insomnio en el embarazo: causas que lo producen

Insomnio en el embarazo: causas que lo producen

El insomnio en el embarazo es bastante habitual pero ¿qué factores los provocan y, sobre todo, que podemos hacer para no sufrir este problema?

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El insomnio en el embarazo es uno de los padecimientos más comunes. Según la asociación española del sueño, hasta un 70% de las gestantes sufre de algún trastorno del sueño, situación que causa fatiga en la madre la mayor parte del día y especialmente en el primer y tercer trimestre del embarazo.

Causas del insomnio en el embarazo

Podríamos clasificar en dos grupos las causas que generan el insomnio en el embarazo:

Causas físicas

  • Los cambios hormonales. La progesterona es la encargada de preparar el útero para la implantación del embrión. El aumento de progesterona es el responsable de la excesiva somnolencia durante el día, especialmente durante el primer trimestre.
  • También se ha observado que las embarazadas que sufren insomnio tienen bajos los niveles de cortisol y melatonina.
  • El volumen abdominal impide encontrar una postura cómoda y crea dificultad para moverse en la cama.
  • En el tercer trimestre la necesidad frecuente de orinar, debido a la presión que ejercen el peso del útero y el feto sobre la vejiga, interrumpen el sueño con frecuencia. La progesterona también tiene un efecto inhibidor de los músculos lisos condición responsable de los frecuentes viajes al baño durante la noche.
  • Los dolores de espalda son muy frecuentes en los últimos meses y responsables de la mayoría de casos de insomnio en el embarazo puesto que el tamaño del útero obligan a la columna a tomar una nueva postura que provoca molestias en la región lumbar.
  • Estos cambios en la región lumbar generan calambres, parestesias y hormigueos en las piernas debido a compresiones parciales de los nervios que llevan la sensibilidad a los miembros inferiores.
  • Las hormonas del embarazo hacen que el sistema digestivo se relaje, esto hace que la comida ingerida permanezca más tiempo en el tracto digestivo y cree reflujo gastroesofágico que causa acidez.
  • Los movimientos fetales se hacen más notorios frente a la inactividad nocturna de la madre.

Causas emocionales

  • Hay mujeres que durante el primer trimestre de gestación sufren insomnio debido al estrés que les provoca esta nueva etapa. Las sensaciones que se despiertan en relación al cuidado del bebé, a los cambios que va a implicar en la vida social, con la pareja, en el trabajo; miedo a no saber cuidar al bebé, miedo al parto… es una mezcla de alegría y temores que alteran la psique de la mujer durante la gestación.

En el primer trimestre las alteraciones del sueño son sobre todo de somnolencia diurnas y en el tercer trimestre es cuando se despiertan todos los fantasmas emocionales y cuando a nivel corporal hay más incomodidad.

Prevención y consejos

Es muy importante regular el insomnio en el embarazo para poder estar descansada en el momento del parto y poder iniciar bien la lactancia.

Algunas de las recomendaciones para tratar el insomnio en el embarazo son:

  • Llegar relajada a la cama, tomar un baño si es necesario.
  • Mantener un horario fijo para ir a dormir.
  • La mejor posición para una embarazada es recostada sobre un lado, con el vientre apoyado sobre una almohada y las rodillas flexionadas. De esta forma, las grandes venas son liberadas del peso excesivo del útero, evitando la sensación de mareo y falta de aire.
  • El ejercicio suave nos ayudará a descansar mejor, la gimnasia para embarazadas, el yoga y la meditación son muy aconsejables.
  • Mantener la habitación con una temperatura agradable y mínimos niveles de sonido y de luz. La música o la lectura tranquilas son útiles, evitando contenidos agresivos o música estridente.

Ajustes dietéticos

  • Cenar varias horas antes de acostarse, ingerir una comida fácilmente digerible evitando la proteína animal y favoreciendo las verduras y cereales integrales.
  • Evitar los estimulantes como el café, té o bebidas gaseosas ya que estimulan el riñón antes de ir a dormir. Es un consejo muy evidente pero indispensable para tratar el insomnio en el embarazo.
  • Los calambres están relacionados con el déficit de potasio y magnesio en la dieta. Conviene ingerir alimentos ricos en magnesio (frutos secos, algas y semillas de sésamo o tahín) y de potasio (verduras y frutas). Podemos suplementar con algún producto natural con magnesio y potasio (pedid primero consejo al médico o especialista).
  • La aromaterapia nos puede ayudar, colocando dos o tres gotitas de aceite esencial de lavanda, inductor del sueño en un aceite base de almendras para aplicarse masajeando el cuerpo antes de acostarse.
  • La fitoterapia se aconseja en estos casos con una infusión o extracto vegetal de valeriana, melisa o tila.


Valoración

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Glòria Vilatersana Andreu
Licenciada en biología por la Universidad de Barcelona y estudiante de Dietética y Nutrición en el instituto Roger de Llúria.
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