Dar a luz de modo natural, ¿es posible?

Dar a luz de modo natural, ¿es posible?

Dar a luz de modo natural ayuda a que la madre participe de modo activo y que el médico o comadrona sólo acompañe para que todo siga su curso.

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Hay mujeres que eligen dar a luz sin medicamentos y, confían en técnicas alternativas como la relajación y el control de la respiración para manejar el dolor. En el parto natural, la madre tiene el control de su cuerpo durante todo el proceso y, habitualmente cuenta con un acompañante (doula) que, con mucha delicadeza la guía y apoya durante todas las etapas del alumbramiento.

Para muchas mujeres, el parto natural no se relaciona con ser más valientes, sino con considerar al parto como un proceso fisiológico natural. A muchas futuras madres la experiencia les resulta extremadamente única y gratificante.

Dar a luz es lo más natural del mundo

En aquellos países donde la tasa de cesáreas es elevada como en España, hay quién se refiere al parto natural como parto vaginal.
Pero dar a luz de un modo natural es mucho más que un parto sin epidural, sin oxitocina…, sino aquel que se produce gracias a la impresionante fisiología del cuerpo humano. Es lo opuesto a un parto médico asistido, en el cual la tecnología predomina sobre la propia fisiología de la mujer, desvirtuando la experiencia del nacimiento, y generando posibles riesgos innecesarios para la madre y el bebé.

En el primer caso la técnica está al servicio de la naturaleza, en el segundo, la naturaleza es sometida por la técnica. Las tasas de cesáreas en los hospitales que respetan los procesos naturales no suelen superar el 10%. Cuando la asistencia sanitaria es de corte intervencionista, la tasa de cesáreas siempre aumenta.

Para asistir dignamente a una mujer parturienta, es necesario comprender que el parto es un proceso involuntario, tanto como el sueño o el orgasmo, aunque mucho más complejo. Cuando se trata de controlar o dirigir un proceso involuntario, simplemente no ocurren y, esto es lo que sucede con el parto medico asistido.

Cuando la mujer llega al hospital, la dilatación a menudo se detiene. Cuando el parto se inhibe, se prepara el terreno para todo tipo de procedimientos médicos que sustituyen la función de un proceso natural y muy sofisticado como el parto.

Ventajas de un parto natural

La mujer que opta por dar a luz de una forma natural, tiene que aceptar el malestar y el dolor como una forma del proceso de alumbramiento, pero con la preparación y los apoyos adecuados, se sentirá plenamente satisfecha con la experiencia.

Estas son las principales ventajas de dar a luz de modo natural

  • Las técnicas empleadas no son invasivas, así que se reducen las posibilidades de daños o efectos secundarios para la madre y para el bebé.
  • Para muchas mujeres, sentir que controlan el proceso del parto, les ayuda a reducir la percepción del dolor.
  • Se reducen las probabilidades de necesitar Pitocina (oxitocina sintética), de utilizar una ventosa o fórceps para extraer el bebé, o de colocar un catéter en la vejiga.
  • En general, no se suministran fluidos por vía intravenosa ni conectan a la mujer a máquinas para controlar el bebé, de este modo es más fácil moverse. Se puede caminar, tomar una ducha o baño, etc.
  • La madre estará despierta y activa durante todo el parto, así que podrá moverse con  libertad durante las contracciones y ayudar activamente en el proceso de nacimiento.
  • La pareja puede estar presente y sentirse involucrada en todo el parto para ayudar a la madre a sobrellevar el dolor.
  • Se pueden practicar técnicas de relajación, ejercicios respiratorios, visualización y otras terapias alternativas antes de que empiece el parto, durante el mismo y en el postparto.

Condiciones favorables para un parto natural

Apoyo emocional y parto natural
Dara luz de modo natural es un proceso instintivo, y en el que la participación de nuestra mente racional tiene un efecto contraproducente. Lo mejor que se puede hacer es rendirse a la experiencia y permitir que ocurra, para lo cual el ambiente en que transcurre y la calidad humana y actitudes de los asistentes es esencial.

Ambiente y entorno apropiado para dar a luz
Las condiciones adecuadas para un parto natural fluido no difieren mucho de las condiciones idóneas para dormirse: intimidad, penumbra, silencio… todo lo que permita a la mujer relajarse.

Libertad de expresión, de postura y de movimientos
La represión del dolor durante el parto tiene la consecuencia de reprimir la evolución del parto mismo. Sumergirse y aceptar el dolor es condición necesaria para la producción de endorfinas, “opiáceos” internos que amortiguan y modifican la percepción del dolor.

La mujer debe tener la libertad de dilatar y parir en la postura que más le convenga: en cuclillas, sentada en el taburete obstétrico, a cuatro patas, de lado, colgada de alguien, de pié… El instinto indica en todo momento cual es la postura idónea mediante un lenguaje infalible: la más cómoda es también la más fisiológica.

Asistencia profesional respetuosa
Siendo la fisiología del parto natural tan sensible al entorno, el papel del profesional asistente es estar disponible en un discreto segundo plano, sin interferir, confiando en los recursos de la mujer para dar a luz, y aplicar los procedimientos obstétricos únicamente si hacen falta. El protagonismo del parto corresponde a la mujer.

Terapias naturales para reducir el dolor al dar a luz

Actualmente la tendencia es recurrir a formas inocuas de atenuar el dolor y eliminar endorfinas: baños de agua caliente, masajes en la zona lumbar, masaje de pies, sentarse en una pelota de goma para Pilates…

Intimidad para la mamá y el bebé

Madres y bebés deben estar juntos tras el nacimiento, y en todo momento, y no se justifica que un recién nacido sano sea apartado de su madre. La OMS recomienda iniciar la lactancia antes de abandonar la sala de partos.

El respeto por la fisiología del parto natural implica reconocer la función del cordón umbilical, que continúa latiendo y suministrando sangre oxigenada al bebé durante varios minutos tras el nacimiento. Pinzar el cordón inmediatamente tras el nacimiento es una práctica que, a la luz de la evidencia científica, debería haber sido abandonada.

Conclusiones

Dar a luz de un modo natural no implica volver a épocas pasadas, contrariamente a lo que se pudiera pensar, sino recuperar la capacidad y la confianza en la fisiología del cuerpo humano, y rendirse a la propia naturaleza. No implica renunciar a las nuevas tecnologías, sino aplicarlas cuando les corresponde, es decir, en las complicaciones y casos de riesgo para la madre y el bebé.

Por ese motivo, la Organización Mundial de la Salud recomienda una calidad de atención basada en el protagonismo de la mujer y en su propia fisiología, y el mínimo grado de intervención medica posible.

Evidencias científicas demuestran que el parto natural no sólo es más digno para la madre, además es el más seguro.
El parto natural intenta devolver a la mujer la confianza en su cuerpo y, recuperar la dignidad del nacimiento del ser humano porque, ponerse a parir sigue siendo lo más natural.

Bibliografia: “El bebé es un mamífero” (Michel Odent) y “La revolución del nacimiento” (Isabel F. Del Castillo)



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Beatriz Lores
Doctora en Biología, especializada en Promoción de la Salud y Medicina Natural.
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