¿Cuál es el mejor modo de encarar una crisis de pareja?

¿Cuál es el mejor modo de encarar una crisis de pareja?

Las crisis de pareja son algo bastante habitual. El artículo nos habla sobre las causas de la crisis de pareja y cuales pueden ser los caminos a seguir.

1956050

Después que dejan de sonar los violines de los primeros momentos, el velo de la seducción empieza a deslizarse y entonces cada integrante de la pareja comienza a ser auténtico.

¿Cuándo podemos hablar de crisis de pareja?

Las diferencias entre la pareja es una manera saludable de reacomodar el sitio de cada uno, sirve para dejar claro los límites emocionales y físicos y también para saber sobre que parámetros se mueve cada uno, ayuda a afinar la convivencia y para armonizar la relación.

Cuando esas diferencias comienzan a generar molestias, surgen las discusiones y con ello las heridas. Si los temas no se tratan con respeto y amor aparecen las primeras fisuras, y al corazón no le valen las tiritas. Aparecen las primeras causas de la crisis de pareja.

No ceder, no escuchar o no hablar sinceramente son algunas de las pautas que enrarecen la relación.

Otra parte importante a tener en cuenta es que la otra persona entienda lo que se le quiera transmitir porque la madurez emocional y la edad de calendario muchas veces no están equiparadas. No vale solamente decir, sino tener la seguridad que lo dicho sido entendido en su totalidad.

Entendido no quiere decir compartido y es, entonces, cuando hay que llegar a un nuevo acuerdo de convivencia. Es momento de sopesar si las partes positivas de la relación superan con creces las partes negativas.

Síntomas de la crisis de pareja que se ven “desde fuera”

Desde fuera todo se ve mas claro. Pocas veces se puede sopesar con objetividad cuando se está dentro, ni sobre uno mismo ni sobre el otro. Es muy complicado y hay que tener una alta cuota de autocrítica para ser observador objetivo de un problema personal.

Las discusiones, las caras tristes, la irritabilidad y a veces dolorosamente el menosprecio, fuera y dentro del entorno familiar, son los síntomas de que algo no va bien.

Causas de la crisis de pareja más habituales

Las causas de la crisis de pareja son tan infinitas como parejas hay en el mundo pero hay un patrón que se repite y es la pérdida de respeto hacia la otra persona y la anulación de la individualidad. También la pérdida de la complicidad, reírse de los errores, cuidar y hacer sentir la importancia de cada uno en la vida del otro.

Otra de las causas de la crisis de pareja es la falta de igualdad cuando hay que trabajar en casa, cuidar los hijos y, en muchos casos, trabajar fuera o ser el pilar económico.

El hogar es cosa de dos, los hijos son cosa de dos, tanto como la armonía y coherencia en la pareja, que también es cosa de dos.

En la crisis de pareja no hay culpables ni culpados. Hay dos adultos con capacidad de decidir.

¿Es cierto que ahora hay más separaciones que hace años?

Ahora se actúa, antes, en la mayoría de las parejas, se aguantaba.

La prueba es que ahora hay personas de setenta o mas años que deciden separarse o abuelos que comentan aquello de “Ojala hubiese nacido en esta época”.

Ahora también ha cambiado las formas y las normas cuando se toma la decisión de formar pareja. L as personas se conocen mas, se interrelacionan de manera mas sencilla, la mujer no está limitada a casarse y cuidar de los hijos, y los hombres no tienen esa pesada carga de ser el sostén inamovible del hogar.

Como buscar soluciones a la crisis de pareja

Las soluciones a la crisis de pareja se tienen que buscar hasta agotar las posibilidades de reconciliación.

A menos que sea un caso de maltrato físico o psicológico hay que tratar de encontrar la manera de rescatar aquello que hizo que empezaran un camino juntos. Si queda amor, si el respeto sigue intacto, si las discusiones o las diferencias, aunque hayan hecho daño, tienen la posibilidad de ser olvidadas… es posible volver a empezar.

Pensar, sopesar y volver a pensar antes de romper lo que aún puede rescatarse. El tiempo de acabar una relación es cuando no hay amor, no hay respeto y las heridas son tan profundas que las cicatrices estarían presentes para recordar en cada momento el dolor que se ha sentido.

¿Sabías que…?

Cuando se tienen discusiones sobre un mismo tema, una y otra y otra vez.

Cuando un tema se convierte en una espiral que no acaba nunca, la mejor receta es que los dos, solos, sin nada que los distraiga, se vayan a  un lugar donde estar tranquilos.

No importa si necesitan uno, dos o mas días, lo que importa de verdad es que ese tema que sale a menudo y hace daño, hay que hablarlo hasta agotarlo, desmenuzarlo, desmontarlo y tratarlo como si de otros se tratara, sin enfado ni rencor.

Un tema que se afronta y se reconoce, pieza a pieza, palabra a palabra, rara vez vuelve a ser tema de discusión porque quedó gastado, terminado.

Esta receta da buenos resultados, os invito a probarla.

¡Un abrazo!



Valoración

picture-1232.jpg
Marta Sergiani
EFT (Tapping)-Gestión emocional. Autoestima, liderazgo y rol de la mujer. Roles de convivencia. Desbloqueo de adicciones, traumas y dolores físicos. Creadora del Método "Adelgaza con salud".
Anterior artículo »
Siguiente artículo »