Ayuno intermitente, beneficios y contraindicaciones

Ayuno intermitente, beneficios y contraindicaciones

Veremos los beneficios y problemática de la dieta creada por el televisivo doctor Michael Moesley, también conocida como dieta del ayuno intermitente.

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El Doctor Michael Mosley

Es médico, pero no es un investigador. Es un presentador televisivo centrado en vida sana que, un buen día, se le ocurrió conjugar una serie de conceptos y descubrimientos ya existentes para crear una dieta. Le puso un nombre que suena contemporáneo (5:0, muy en línea con la Web 2:0) y lo dio a conocer en su programa.

La dieta del ayuno intermitente no solo sirve para adelgazar, aunque este es uno de los fines que se persigue. En principio, es un plan alimenticio de por vida que tiene como objetivo principal alejarse del cáncer, las enfermedades degenerativas y cardiovasculares, principales causas de muerte en Occidente.

Este médico inglés, que ya tenía una audiencia considerable, ha conseguido aumentar sus seguidores y, en todos los medios posibles, hay grupos que intercambian experiencias, recetas y consejos.

Pero, en ¿de qué se trata esta dieta del ayuno intermitente?.

Dieta del ayuno intermitente

Es muy sencilla de seguir puesto que simplemente consiste en hacer ayuno parcial dos días a la semana, siempre y cuando no sean seguidos. Durante esas jornadas las mujeres no deben consumir más de 500 calorías y los hombres pueden elevar la ración hasta las 600.

No hay que cuidar ni azúcares, ni grasas, ni alimentos precocinados, ni bebidas gaseosas, ni alcohol, ni ningún otro requerimiento. Eso es válido para los días de dieta y para los normales.

El método consigue reducir la ansiedad en personas que gustan de la buena mesa y también de los encuentros sociales, ya que ni siquiera prohíbe las comilonas. Promete una bajada considerable de peso y, además, una mejora considerable de salud.

Aunque ya hay muchas investigaciones que relacionan la baja ingesta calórica (todos los días) con una vida longeva y útil, esta dieta aún no ha sido ensayada por sí misma. Es decir, el televisivo Dr. Michael Moesley se ha sustentado en una serie de indicios o evidencias científicas para levantar su método.

Beneficios del ayuno para la salud

Tenemos que empezar matizando lo que significa ayuno: no comer durante un día completo. Es bien verdad que la mayoría de las religiones lo imponen de alguna manera u otra.

También hoy, casi a diario, personas del mundo de las revistas y del corazón afirman que hacen ayunos (totales o parciales). El público en general, con cierta frecuencia, se encandila con estas declaraciones sin tener en cuenta que este tipo de personas suelen llevar, a pesar de las apariencias, una vida ordenada, una dieta muy equilibrada o pensada, una tabla de ejercicios, sesiones casi diarias de estética y un médico particular que sigue cualquier alteración.

Lo que sí es cierto y no vamos a discutir aquí es que la gran mayoría de las personas que han cumplido los 100 años confiesan llevar una dieta muy baja en calorías. Tampoco podemos olvidar que los alimentos que consumen estos centenarios son de calidad extrema.

Además, estas personas han llevado una vida muy sencilla, en pequeños pueblos lejos de la contaminación, con un entorno familiar o social tremendamente sólido, no han sufrido el estrés actual y, para colmo, suelen hacer gala de un interior espiritual muy sereno. Con esto te digo que este tipo de personas no ayunan ni un solo día y que simplemente comen poco todos los días.

Problemática y contraindicaciones de esta dieta de ayuno intermitente

Entonces, ¿cuál es el problema?. En principio, hacer un ayuno parcial no tiene que afectar a la salud. Aún así, ciertos dietistas consideran que no es bueno someter al organismo a cambios bruscos.

El hígado, el páncreas y el estómago están acostumbrados a un ritmo y variar la rutina un día sí y otro también te puede acarrear problemas diversos.

Y digo “puede” porque esta dieta de ayuno intermitente no está ensayada. No es un ayuno como el que se practica normalmente y tampoco tiene que ver con una reducción diaria de la ingesta de comida.

Durante esos días de pocas calorías, además, tendrás que reducir tu actividad normal, no hacer deporte, ni estudiar, ni someterte a un trabajo intenso. De lo contrario, te puede dar un síncope por una bajada de azúcar.

Nuestro consejo…

Es siempre el más sencillo: el de nuestros abuelos. Si eres de los amantes de la buena mesa con vida social incluida, deja esos momentos para lo que son: para las ocasiones especiales.

Los otros días intenta moderar las grasas, azúcares, excesos, precocinados, bebidas gaseosas, alcohol, la vida sedentaria y las extravagancias.



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Candela Vizcaíno
Doctora en comunicación, poeta, escritora y mamá. Periodista y redactora en vida sana, lenguaje de los símbolos, literatura, arte, viajes y moda.
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