Superar la impotencia, depende de ti

La impotencia sexual o disfunción eréctil es la incapacidad para lograr mantener una erección suficiente que facilite el coito y una relación sexual.

La disfunción eréctil (DE), como prefieren denominarla los sexólogos, puede presentarse como una incapacidad total para lograr una erección, una incapacidad ocasional, o una tendencia a tener únicamente breves erecciones.

La DE se puede presentar en varones de cualquier grupo de edad, desde adolescentes a adultos jóvenes y hombres mayores.
Además, ciertos hombres son impotentes desde el comienzo de una relación sexual, otros pierden la erección en el momento de la penetración y, otros durante el coito.

Muchos hombres impotentes, mantienen su erección con la masturbación. Además, como la erección y la eyaculación son dos procesos independientes regulados por centros nerviosos diferentes, un hombre impotente puede eyacular sin haber tenido una erección.

Causas del "gatillazo"

Se conocen diversas causas tanto psicológicas como orgánicas, destacando las siguientes:

  • Orgánicas: son las de origen genitourinario, urológico (lesiones congénitas del pene), endocrino (diabetes), infeccioso, neurológico (lesiones cerebrales, lesiones medulares), vascular (arteriosclerosis) o farmacológicas (por el consumo de sustancias adictivas incluido el alcohol y el tabaco). Constituyen el 15 por ciento de los casos.
  • Psicológicas: debido a factores emocionales, ansiedad, miedo al rechazo, inseguridad, infidelidad, etc.

Parece que la ansiedad y los problemas vasculares son las causas más frecuentes de la disfunción eréctil. Así, fumar, sufrir de hipertensión arterial, de diabetes, algunas enfermedades cardiacas y niveles elevados de colesterol en sangre pueden provocar trastornos vasculares que dificultan la erección.

Finalmente, el envejecimiento es una de las causas inevitables de la impotencia. Con los años, el interés y la funcionalidad del órgano sexual decrecen de manera natural, debido a numerosas enfermedades, pero no desaparece.

Terapia de la disfunción eréctil

Hoy en día, existen una amplia variedad de tratamientos.

La medicina alopática propone aparatos de aspiración y, en casos más severos implantes peneanos y, las famosas pastillas.

La medicina naturista o alternativa trata a la persona como un todo y tiene en cuenta tanto los aspectos físicos como los emocionales y la nutrición. La medicina naturista y las modernas terapias sexológicas pueden ser de gran ayuda como por ejemplo, las técnicas Tántricas.

Para el Tantra la energía sexual es poderosa y en el acto sexual se genera una gran cantidad de energía que hay que saber canalizar. Según el Dr. Akerman, las técnicas Tántricas proponen prolongar el coito y la fase previa a la penetración, y no obsesionarse por alcanzar el orgasmo.

La "focalización sensorial" o "coito no exigido" no necesita de la penetración, el objetivo es disfrutar de todos los sentidos, de las caricias, de los besos… Así, en sucesivos encuentros se va eliminando la ansiedad en torno a la penetración y, al no ser el orgasmo el último objetivo se puede gozar plenamente con el cuerpo y la mente.

Remedios naturales, los "viagras verdes"

Hierbas medicinales como la Maca Andina o la raíz de Rhodiola pueden ser muy útiles para ambos sexos.

Los productos vasodilatadores, que facilitan el flujo de sangre a todo el cuerpo, son los principales remedios naturales para la disfunción eréctil:

  • Gingko biloba: potente vasodilatador natural, conocido por su capacidad de aumentar el flujo de sangre al área genital, así como al cerebro, el principal órgano sexual.
  • Ginseng: hierba vigorizante y adaptógena que ayuda a liberar óxido nítrico, lo cual mejora el flujo de la sangre y así las erecciones. También es útil para combatir la ansiedad y el estrés.
  • Yohimbina: esta hierba actúa como un bloqueante adrenérgico en las áreas abdominales y pélvicas.

Recientemente, la Dra. Kaplan, en su Manual Ilustrado de Terapia Sexual, desarrolla una técnica revolucionaria, es una nueva forma de terapia en pareja, en donde la intervención de la mujer es fundamental.

Superar la impotencia

Ante una disfunción eréctil, se debe consultar con el médico para descartar una enfermedad que puede ser el origen del problema. Alrededor del 95% de los casos se pueden tratar con éxito.

Es importante mantener hábitos de vida saludable sobre todo en lo referente al cuidado  del sistema circulatorio. Medidas como no fumar, moderar el consumo de alcohol y de grasas saturadas y, evitar alimentos que eleven el colesterol.

El ejercicio físico regular y las técnicas de relajación ayudan a combatir la ansiedad.
Muchos especialistas opinan que una de las medidas más efectivas consiste en hacer el amor frecuentemente con una pareja afín, buscando exclusivamente el placer.

Y, muy importante tener en cuenta que, el órgano sexual por excelencia es el cerebro, por eso combatir la impotencia sólo depende de ti.

Bibliografía: Helen Singer Kaplan. La nueva Terapia Sexual,1.Alianza Editorial. 2009.
Javier Akerman. Sexo… ¡Naturalmente! Técnicas, ejercicios y consejos para una sexualidad plena. Ediciones Cydonia. 2010.

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