¿Cuáles son las técnicas de relajación más eficaces?

Técnicas de relajación hay muchísimas y no hay ninguna mejor que otra, lo importante es encontrar la que nos sea más afín a nuestro temperamento.

Existen numerosas y diferentes formas de relajarnos, ya que también existen diferentes tipos de persona. Si eres de los que te cuesta relajarte, es que tu naturaleza es como la de un caballo de carreras y si eres de los que va lento y tranquilo, significa que tu naturaleza es como la de una tortuga. Así que investiga, prueba y experimenta algunas de las técnicas que propongo para saber cual se adecúa más a ti.

Respiración

La respiración es vida, es una de las técnicas de relajación más efectivas y fáciles que puedes utilizar para sosegar tu cuerpo, tu mente y tu corazón. Es efectivo al 100%.

Existen muchos tipos de respiración que pueden ayudarte, pero empieza por la básica que es observar las cuatro fases. Para ayudarte, coloca una mano en tu pecho y la otra en tu abdomen y así estarás más atento a sentir qué partes de tu cuerpo se mueven al respirar.

Inhalación, retención, exhalación y retención

Estas son las cuatro fases de la respiración y cada una de ellas te aporta una sensación diferente. Para coger aire, inspira por tu nariz sintiendo que tu pecho y tu abdomen salen hacia fuera, al principio puedes exagerarlo un poco para darte cuenta de tus posibilidades.

Después de la inhalación, retén el aire todo el tiempo que te sea posible, cuando sientas que tu cuerpo necesita exhalar el aire, hazlo totalmente, profundamente por la boca y al final de la exhalación, retén de nuevo el aire el tiempo que sea cómodo para ti.

Las pausas de inhalación y de exhalación son una oportunidad para sentir paz. Ves aumentando el tiempo de pausas y sentirás una gran alegría y gozo inexplicables.

Relajar conscientemente todas las partes de tu cuerpo

Toma la postura que prefieras en la silla o tumbado. Cierra los ojos y relaja el cuerpo. Desde la punta del pie hasta la cabeza, siente por dentro cómo está tu cuerpo y sugiérele, invítale a que se relaje. Te diriges a cualquier parte de tu cuerpo y le pides que por favor se relaje, es milagroso. El cuerpo te escuchar y te obedece, es tu amigo.

El siguiente paso es decirle a la mente que se relaje y si el cuerpo escucha, la mente también escucha. Mucha gente empieza por la mente y fracasa. Tienes que empezar por el cuerpo.

Después del cuerpo, la mente y después el corazón, el mundo de los sentimientos, las emociones, que es incluso más sutil, más completo. Pero ahora te moverás con una gran confianza en ti mismo.

Y solamente entonces, cuando has pasado por estos tres pasos, puedes dar el cuarto paso. Ahora puedes adentrare en el centro de tu ser, el cual esta mas allá de tu cuerpo, de tu mente y de tu corazón. Y esa relajación te traerá con toda seguridad el mayor gozo posible. La aceptación.

La meditación

La meditación no es concentración. Es tan solo conciencia. Simplemente te relajas y observas la respiración. En esa observación no se excluye nada. Si es el ruido de la calle o allá donde te encuentres, no pasa nada, acéptalo. Si es el ruido del tráfico: que no te importe, ya estás acostumbrado. El pasajero que está a tu lado está roncando: acéptalo. No hay que rechazar nada. No vas a delimitar tu conciencia.

Puedes elegir cualquier momento. No hay necesidad de fijar un horario. Usa los momentos que mejor te convengan. En el baño, cuando dispongas de diez minutos, siéntate bajo la ducha y medita. Por la mañana, por la tarde, cuando puedas, en pequeños intervalos, incluso durante uno, dos o cinco minutos, medita, verás cómo llega a ser un alimento constante. La meditación es, sin duda, una de las técnicas de relajación más eficaces.

Relájate durante la vida cotidiana

Relajar los actos cotidianos, ralentizarlos: caminar, comer, ducharte, vestirte, conducir, etc. Simplemente por un día, intenta ir más lento en todo lo que haces, desde que te levantas hasta que te acuestas y te conocerás a ti mismo.

Los beneficios de la relajación

La relajación tiene poderes milagrosos. Si puedes relajarte durante un cuarto de hora, media, una o dos horas al día, te sorprenderá la profunda percepción que obtendrás de ti mismo. Cambiará tu comportamiento externo: te volverás más tranquilo, más sosegado.

Cambiará la calidad de tu trabajo: será más total. Cometerás menos errores de los que solías cometer anteriormente, porque ahora estarás más centrado.

Para darte apoyo

He creado una meditación guiada para tomar consciencia del cuerpo y relajarlo. La puedes usar siempre que lo necesites. La encontrarás en mi página web , es gratis!!. Al cabo de una semana serás capaz de comunicarte con el cuerpo. Una vez que empieces a comunicarte con él, las cosas resultan muy fáciles. Cuando lo amas podrás sentir una relajación como nunca habías sentido antes.

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