El ajo

El ajo es uno de los medicamentos más potentes que nos ha regalado la madre Naturaleza gracias a sus nutrientes y amplísimas propiedades o beneficios.

Las propiedades beneficiosas que tiene el ajo para el organismo ya eran conocidas en la antigüedad.

Los antiguos egipcios lo adoraban y los atletas olímpicos griegos los masticaban antes de las competiciones. También era un alimento básico en la dieta de los constructores de pirámides y de los soldados griegos y romanos.

En la época medieval el ajo se quemaba dentro de las casas para desinfectarlas y evitar las enfermedades.

La ciencia moderna ha demostrado que el ajo es un potente antibiótico natural de amplio espectro. Las bacterias no desarrollan resistencia al ajo y si lo hacen a muchos de los antibióticos modernos.

En nuestros días el ajo no falta en las cocinas pues es un ingrediente usado en la preparación de muchos de nuestros platos.

Propiedades del ajo

  • El ajo es un eficaz depurador y fluidificante de la sangre, por su contenido en ajona.
  • El ajo reduce el nivel de grasa y colesterol, gracias a su aporte en alicina.
  • Ayuda en la hipertensión protegiendo al mismo tiempo el corazón y a las arterias dándoles mayor flexibilidad y manteniéndolas libres de depósitos de colesterol.
  • Posee efectos antibacterianos.
  • Purifica las mucosas, pulmones, nariz y garganta.
  • El ajo en uso tópico, su jugo es un estupendo germicida.
  • Previene el cáncer de estómago.
  • El ajo colabora en la mejoría de todas las infecciones.
  • Ayuda a fortalecer el sistema inmunológico.
  • Posee propiedades antibióticas y antifúngicas.
  • El ajo ayuda a desintegrar cálculos renales y biliares.
  • Se aconseja su consumo en casos de asma, tos bronquial o resfriados.
  • Es un buen laxante y previene los gases intestinales.

Información nutricional del ajo

  • Su contenido en alicina lo convierte en un alimento con grandes propiedades terapéuticas.
  • Su aporte en ajona, sustancia volátil que se obtiene al ser machacado, lo hacen un aliado contra los coágulos de sangre, recomendándose en enfermedades cardiacas.
  • Por su alto contenido en potasio, colabora en la eliminación de toxinas.
  • Ofrece magnesio, el cual ayuda en la reducción de azúcares y en menor cantidad calcio, hierro, selenio, sodio y zinc.

¿Sabías que el ajo...?

Los antiguos griegos llamaban al ajo rosa hedionda.

Los monjes tibetanos no podían entrar en los monasterios si habían comido ajo pues este tenía la reputación de inflamar las pasiones.
En muchos pueblos de España, cuando alguien estaba enfermo le colgaban un collarcito alrededor del cuello, hecho de ajos pelados atravesados por un hilito.

Incorporar el ajo a nuestra dieta es una de las mejores decisiones que podemos tomar pues nuestro cuerpo funcionará mucho mejor.

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