¿Existen alternativas a los broncodilatadores?

Los broncodilatadores son medicamentos que alivian problemas respiratorios pero con efectos secundarios, también existen broncodilatadores naturales.

¿Qué son los broncodilatadores? uso y efectos secundarios

Los broncodilatadores son medicamentos que tienen la función de dilatar las vías respiratorias relajando los músculos de la pared bronquial facilitando el paso del aire. Están indicados para enfermedades que obstaculicen la respiración natural como asma, bronquitis crónica, EPOC, enfisema, etc.

Los broncodilatadores generalmente se aplican por inhalación bucal con un espray característico y se utilizan para aliviar síntomas como falta de aliento, tos pertinaz o respiración entrecortada, etc.

Existen básicamente dos tipos de broncodilatadores. Uno de ellos para los casos de crisis de las enfermedades mencionadas, para recuperar las capacidades respiratorias naturales. Otro es para mantener a largo plazo las vías respiratorias despejadas y se suelen aplicar de una a dos veces al día, pero su función no es la de sanar sino aliviar el síntoma y pueden tener muchos efectos secundarios. Algunos de los que podrían darse son cataratas, hipertensión, hipoglucemia, subida de peso o debilidad ósea.

¿Existen broncodilatadores naturales?

Sí, existen broncodilatadores naturales y en la fitoterapia encontramos varias plantas o algunas de sus partes con propiedades que mejoran el funcionamiento del sistema respiratorio.

Facilitan la dilatación de los bronquios, propiamente dichos, en algunos casos y, en otros, despejan de mucosidad, flemas, etc. produciendo un efecto broncodilatador natural.

Broncodilatadores naturales

Las siguientes plantas dilatan los bronquios o limpian las vías respiratorias:

  • Cebolla: Quién no ha llorado y moqueado pelando una cebolla. La simple inhalación de sus efluvios produce un efecto limpiador en las vías respiratorias. Cortarla en trocitos pequeños y ponerla en la mesa de noche durante el sueño ayudará a mantener despejadas dichas vías.
  • Flores de uña de caballo: Su riqueza en triterpenos, flavonoides y mucilagos, además de sus propiedades antiespasmódicas (efecto relajante muscular en los pulmones) que calman la tos, la convierten en un interesante broncodilatador natural. En infusión una cucharita pequeña de flores por taza y tomar dos o tres veces al día y no más de 2 ó 4 semanas, puede ser tóxica.
  • Tila: Es una planta con capacidad antiespasmódica pulmonar y antitusígena que suele resultar reconfortante para las personas con asma. Tomar dos veces al día una infusión de media cucharita de la planta seca por vaso de agua.
  • Hiedra terrestre: Otro posible buen broncodilatador natural por sus capacidades antiespasmódicas de las vías respiratorias y expectorante que ayuda a eliminar la mucosidad en ellas, aliviando el sistema respiratorio congestionado. No es conveniente tomarla en caso de tos a no ser que sea seca.

¿Son una alternativa los broncodilatadores naturales?

Los broncodilatadores naturales pueden ser una ayuda para las personas con las enfermedades mencionadas o con un proceso agudo.

Pero quizás aún no exista una clara alternativa natural a los broncodilatadores químicos, ya que no hay ningún elemento natural conocido que actúe con la potencia y rapidez necesaria en las crisis, ni tampoco que se pueda usar a largo plazo con todos los efectos necesarios sin ser tóxicos.

Así que de momento podemos decir que existen ayudas naturales para recurrir lo menos posible a los broncodilatadores químicos, pero no como una alternativa natural viable.

  • La hidroterapia es, quizá, una de las mejores herramientas para tratar estos casos.
  • También tendremos en cuenta el tema de las alergias alimentarias. A veces, algo tan simple como eliminar momentáneamente algún alimento (leche de vaca, gluten, trigo, etc.) produce una grandísima mejoría.

En nuestra sección de "Enfermedades" en el apartado de "Enfermedades respiratorias" encontrará diferentes remedios naturales para algunas de las enfermedades mencionadas aquí evitando en lo posible el uso de broncodilatadores.

En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa.

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