¿Sabes como condiciona nuestra vida la obesidad?

Las consecuencias de la obesidad dependerán de cada caso pero conviene poner remedio antes que nuestro organismo empiece a desequilibrarse.

En Occidente la mayoría de acontecimientos giran alrededor de la mesa. Tanto las alegrías como las preocupaciones acaban en el mismo lugar: la comida.

Si resulta que tenemos abundancia de comida eso suele favorecer, sin duda, la obesidad.

Causas de la obesidad

Cuando la gente pregunta por un remedio infalible contra la obesidad no sabe que nunca existirá ya que sus causas son muchas y muy distintas:

  • Problemas de la tiroides, como el hipotiroidismo.
  • Desarreglos menstruales.
  • Alteraciones del sistema nervioso (ansiedad, depresión, etc.).
  • Metabolismo lento.
  • Desorden en la dieta.
  • Desajuste en el metabolismo de los hidratos de carbono.
  • "Alergias alimentarias".
  • Malos hábitos.
  • Falta de ejercicio físico.
  • Poco descanso nocturno.
  • Efectos secundarios de algunos medicamentos.

Estos factores son la explicación de que la dieta no es el único aspecto que influye en que adelgacemos o engordemos. Tendremos que tratar pues la causa real y no solo el síntoma (la obesidad).

Consecuencias de la obesidad

Las consecuencias de la obesidad, al igual que sus causas, son muchas y diversas:

  • Problemas cardiovasculares (hipertensión, diabetes, colesterol, varices, etc.).
  • Artrosis: nuestro esqueleto sufre mucho más desgaste por el peso extra.
  • Dificultad respiratoria y fatiga.
  • Mayor tendencia al cáncer.
  • Baja autoestima y sus efectos sobre el sistema nervioso (alteraciones del sueño, ansiedad, depresión, etc.).

Otras consecuencias

Disminuye, en general, la esperanza de vida. Los obesos, precisamente, por las complicaciones que ocasiona la obesidad, viven menos años.

A más complicaciones tiene la persona nuevos problemas se añaden a los que ya tenían. Eso implica también la toma de más medicamentos con sus efectos secundarios correspondientes.

¿Qué ocurre cuando empiezan a adelgazar?

Por suerte las cosas también funcionan al revés. Nuestro cuerpo es muy "agradecido" y cuando se siente mejor todo empieza a regularizarse.

Así, pues, la mayoría de obesos ven como disminuye su presión arterial, baja su colesterol y se equilibra su nivel de glucosa en sangre.
Se empiezan a sentir más ligeros y su autoestima empieza a subir cuando la gente les comenta lo bien que se ven.

Aspectos claves para adelgazar

Si te preocupan las consecuencias de la obesidad y quieres empezar a perder peso te recomendamos:

  • Acude a un especialista para que determine la causa concreta de tu problema. Una vez determinada el tratamiento ayudará en gran medida a que regules tu peso.
  • Asesórate sobre que tipo de ejercicio físico te conviene. Comienza de forma progresiva y no te desanimes.
  • La alimentación es, sin duda, un aspecto clave. Cada caso es distinto así que busca un especialista que te de unas pautas de vida. Una dieta hipocalórica, sin más, solo sirve para perder peso… y volver a recuperarlo en cuanto la dejes. Aprende a modificar tus hábitos.
  • Revisa tu nivel de estrés y mira qué puedes hacer para que disminuya.
  • Busca o recupera aficiones que te hagan feliz y que te ayuden a pasar menos horas delante del televisor.
  • Recuerda que la medicina natural tiene muchas "herramientas" para ayudarte: plantas medicinales, oligoelementos, algas marinas, etc.
  • Las terapias como la Acupuntura, homeopatía o reiki también pueden ayudar a regularte.
  • Aprende a observarte y ver qué te va bien y qué no. Cada caso es distinto y necesitarás un tiempo. Date esa oportunidad.

Artículos Relacionados