Baños Turcos, para eliminar el estrés

Los baños turcos, Hamman en árabe, eran en su origen no solo un lugar donde cuidar el cuerpo, también eran un punto de reunión y de relaciones sociales.

¿Qué son los baños turcos?

Son una modalidad de baños de vapor con la finalidad de limpiar el cuerpo y relajarse.
Durante siglos desempeñaron un papel fundamental en algunas culturas pues eran el punto de reunión social. Los europeos los conocieron por sus contactos con los otomanos.

Los baños turcos combinan cuatro elementos básicos: el calor seco, el calor húmedo, el frío y el masaje.

Son baños de calor húmedo aquellos en los que la temperatura oscila entre los 20-25º a nivel del suelo, alrededor de 40º a metro y medio y unos 50º a la altura de la cabeza. La humedad ambiental es del 99 % lo que hace que el ambiente este saturado de vapor de agua, por lo que se suda menos en un baño turco que en una sauna.

Beneficios del baño turco

  • El vapor dilata los poros de la piel facilitando la eliminación de toxinas y estimulando la circulación.
  • Tomar un baño turco relajará nuestro sistema nervioso.
  • Influye en la limpieza de los genitales femeninos y debido a la acción del calor alivia los síntomas dolorosos de la menstruación.
  • Al producirse una mayor oxigenación se revitalizan los tejidos por lo que se retarda el proceso de envejecimiento de la piel.
  • También está indicado para los jóvenes con acné, pues los poros relimpian en profundidad.
  • Al suavizar la piel facilita el afeitado a los hombres.
  • El vapor humedece las vías respiratorias, es expectorante en caso de resfriado, tos y ronquedad, ayudando a combatir la bronquitis y la sinusitis.
  • El baño turco es menos estresante para el organismo que la sauna seca o finlandesa, produciendo un efecto más relajante en el organismo.

Cuando no debemos tomar un baño turco

Durante el baño turco las pulsaciones cardiacas pueden llegar hasta las 140 por minuto, por lo que no es aconsejable para mujeres embarazadas o personas que con algún problema de hipertensión o cardiopatía.

Los baños turcos no están aconsejados en personas que padezcan epilepsia, anorexia o cálculos renales.

Baños turcos y sauna ¿son lo mismo?

NO, pues existen algunas diferencias.
Calor seco en la sauna y calor húmedo en el baño turco.
La temperatura es menor en el baño turco y más alto el porcentaje de humedad.
Se suda menos en le baño turco que en la sauna.

¿Sabías que...?

La construcción de los baños turcos se hacía diferente en función del sexo al que fuera destinada.
Su uso constante previene enfermedades, dolencias o desequilibrios del organismo.

Los baños turcos originales presentan un perfil de cúpula con los cristales orientados para que penetraran los rayos del sol.

Camekan, sogukluk y hararet eran los nombres que recibían las salas que formaban los baños turcos.

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