¿Es la Obesidad hereditaria?

Hay muchos estudios sobre la obesidad hereditaria que la justifican con un gen pero también es cierto que heredamos unos hábitos de salud familiares.

Investigaciones sobre la obesidad hereditaria

Desde hace mucho tiempo se estudia si la obesidad puede tener una causa genética.

Se han realizado estudios que demuestran que hay una tendencia familiar hacia la obesidad, casi siempre los hijos de padres obesos tienden a ser obesos y llegan a ser adultos obesos. La comunidad científica acepta que la genética sea responsable de la obesidad pues esta demostrado que los genes intervienes en la regulación del peso, en el número y tamaño de los adipositos y en la distribución del tejido graso en el cuerpo.

No obstante estos estudios solo han detectado algunos de los genes que pueden estar implicados en la obesidad, quedando mucha investigación por realizar.
Averiguar si la genética es realmente culpable de la obesidad supondría un avance en el tratamiento de esta enfermedad.

Conclusiones sobre la obesidad hereditaria

No obstante la mayoría de especialistas no están de acuerdo en que la obesidad sea hereditaria y consideran la influencia de otros factores en el desarrollo de la enfermedad.

Si nos queda claro que la obesidad puede no ser hereditaria debemos buscar que factores influyen para que una persona se convierta en obesa e intentar solucionar el problema.

Aunque la herencia genética no sea la culpable de la obesidad que duda cabe que todos heredamos una serie de hábitos y comportamientos de nuestro entorno familiar que influirán en nosotros de forma decisiva, ya que los niños tienden a imitar la conducta de sus padres.

Otro punto que parece influir en la obesidad es el tamaño de la familia pues, parece comprobado, que cuanto mayor es el número de hijos menor es el riesgo de que estos lleguen a ser obesos.

¿Qué podemos hacer?

Para evitar la obesidad o compensar la obesidad hereditaria (si es nuestra tendencia familiar) debemos acostumbrar a los niños, desde bien pequeñitos, a comer sanamente, una dieta equilibra en la que estén presentes todos los nutrientes necesarios en su justa medidas conseguirá que los niños crezcan bien.

Como complemento a una dieta equilibrada está el ejercicio físico. Nuestra sociedad es cada vez más sedentaria y esta claro que mirar los deportes desde el sofá no ayuda a quemar calorías. Debemos acostumbrarnos a hacer ejercicio todos los días, ayudará a que nuestro peso y nuestra salud sean buenos.

Aunque los padres sean obesos no deberían preocuparse por si sus hijos padecerán obesidad hereditaria si inculcan, con su ejemplo, unos hábitos de vida saludables.
Seguro que pueden romper o cambiar esa tendencia.

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