Jabones naturales para cada tipo de piel

Los jabones naturales para cada tipo de piel que existen nos permiten elegir, entre una gran variedad, el más apropiado a las necesidades de nuestra piel.

El jabón es el producto estrella para mantener nuestra piel limpia y bien cuidada, es por ello que debemos conocer los diferentes jabones naturales para cada tipo de piel que existen y decidirnos por el que mejor se acomode a las necesidades de nuestra piel.

Hemos de tener en cuenta  que incluso los jabones naturales pueden tener en su composición algún producto que puede causarnos molestias e irritaciones.

La función básica de los jabones naturales es mantener limpia la piel, eliminando las células muertas y los agentes externos que se adhieren a ella.

Distintos tipos de jabones naturales

  • Los jabones terapéuticos: son recetados por los médicos, algunos se recomiendan para Psoriasis, para micosis cutáneas y otros para limpieza profunda de cutis.
  • Los jabones dermatológicos: contienen agentes de limpieza sintéticos muy suaves, a los que se añaden vegetales que contribuyen a cerrar los poros, aliviando las irritaciones y frenando la aparición de acné o puntos negros. Con estos jabones la piel no se descama. Son recomendados para pieles que arrastran inconvenientes, ya sea de modo permanente o estacional, o ante apariciones puntuales de irritaciones.
  • Los jabones humectantes: suelen tener aceites vegetales, otros poseen cremas humectantes en su composición, o grasas enriquecidos con aceite de oliva, avellana y otros. Los hay también de glicerina. Son útiles para las pieles secas o dañadas por el uso de detergentes.
  • Los jabones comunes: sólidos y espumosos, hechos por lo general con sebo grasoso y sodio o potasio. Se indican para todo tipo de pieles y en algunos casos pueden usarse para lavar el cabello.
  • Los jabones líquidos: que se presentan como una loción de limpieza. Su poder efectivo varía y no todos tienen la misma eficacia.
  • Los jabones de glicerina: son neutros, no suelen humectar la piel, al contrario, en algunas ocasiones tienden a resecarlas y se recomiendan para las pieles grasas. Por lo general, la glicerina tiene un efecto más duradero que los jabones comunes.
  • Los jabones suaves: tienen en su composición aguas termales y son recomendados para las pieles sensibles.
  • Jabones naturales aromáticos: son aquellos a los que se les añade esencias frutales o florales. Dependiendo de la esencia que contengsan pueden tener un efecto relajante.

Jabones con grasa animal

La mayoría de los jabones se hacen con grasa animal, ya que tienen una mayor duración y su precio es muy accesible. Sin embargo, presentan la desventaja de secar la piel y en ocasiones producir irritaciones y molestias.

Si bien es cierto que existen distintos tipos de pieles y que en algunas hay una mayor sequedad y otras una mayor cantidad de grasa y que para cada una de ellas el efecto recomendado es distinto, en el caso de los jabones neutros se minimiza la sobre exposición a estos efectos, y sobre todo el exceso de aroma, color, consistencia o espuma que dejan de lado la importancia primordial de sus propiedades terapéuticas en la acción diaria.

Jabones con ph neutro

Para que la piel no sufra irritaciones ni molestias lo importante es que el jabón no sea muy alcalino, ni muy desengrasante, ni demasiado aromatizado (ya que puede ser nocivo para las personas con alergias), o que tenga agregados para reducir la sequedad de la piel. La ventaja en este caso la brindan los jabones naturales neutros, que tienen un pH similar al de la piel (entre 5 y 7)

De todas formas, se han diversificado los estilos de jabones naturales según la característica propia de cada tipo de piel y las necesidades que requiere. Sin embargo, sus diferentes tamaños o estilos no implican que unos sean más higiénicos que otros. El jabón está hecho a base de componentes como el potasio y el sodio que permiten estimular su efecto.

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