Tratamiento para la Cirrosis Hepática

La cirrosis hepática es la consecuencia de un daño acumulado en el hígado, durante años, conocer su tratamiento nos puede ayudar a cuidar nuestro hígado.

Definición de la cirrosis hepática

La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado. Sus células hepáticas van siendo reemplazadas por tejido cicatrizado, lo cual interfiere progresivamente con el funcionamiento normal del hígado, ocasionando que este no cumpla sus funciones adecuadamente.

Las causas pueden ser muy diversas

  • El consumo excesivo de alcohol es una de las principales causas.
  • Algunas hepatitis crónicas del tipo B, C, y D.
  • Enfermedades hereditarias o congénitas como hemocromatosis, la enfermedad de Wilson, etc.
  • Como resultado de una reacción a alguna medicación o producto tóxico.
  • Obstrucción prolongada del conducto biliar, como en el caso de la colangitis esclerosante.

El problema de la cirrosis hepática es que a menudo no da síntomas importantes hasta que el hígado está muy afectado y entonces las posibilidades de mejora son menores.

Los síntomas son: náuseas, vómitos, malestar general, pérdida de apetito y de peso, Ictericia o coloración amarilla de la piel y de la parte blanca de los ojos, agrandamiento del hígado, acumulación de líquidos o ascitis en el abdomen, picores en la piel, etc.

Interpretación Emocional

El hígado es la morada de la rabia y la indignación. Emociones como la ira o el resentimiento que se van guardando durante años nos van autodestruyendo.

Emoción positiva

Puedo expresar mi disgusto sin temor. Soy el único responsable de mi felicidad y no culpo a nadie.

Tratamiento para la cirrosis hepática de fitoterapia

La Alcachofera y el Cardo Mariano o Silybum Marianum son dos plantas de gran ayuda para el hígado en los casos de cirrosis hepática ya que facilitan un poco su función drenante.

El Cardo Mariano es un buen desintoxicante hepático (preguntar al médico en caso de que seamos hipertensos o tomemos antidepresivos) También la Menta, el Boldo y el Romero pueden ayudarnos.

El Aloe Vera o Sábila es un remedio muy interesante ya que además de favorecer el trabajo del hígado también favorece el sistema inmune gracias a su riqueza en Germanio.

Tengamos en cuenta la Echinacea y el Propóleo ya que muchos pacientes se vuelven más propensos a infecciones.

Hay que personalizar cada caso ya que hay pacientes que presentan diabetes, nerviosismo, digestiones interminables, etc.

Nutrición para la cirrosis hepática

El control de la dieta por un especialista aquí es vital. Hay que abstenerse del alcohol, el tabaco y cualquier tipo de droga.
Nuestro médico vigilará si podemos tomar algún tipo de medicación y la dosis.
Tomar algún suplemento multivitamínico, bajo control de un profesional, ya que en la cirrosis hepática la absorción de nutrientes a partir de la dieta se ve afectada.

Una dieta baja en sal nos ayudará a no retener más líquidos (Ascitis) y a facilitar el trabajo al "amigo" del hígado que es el riñón ya que este drenará parte de lo que no pueda hacer el hígado. Por este mismo motivo hemos de cuidar la dieta ya que ahora hemos de tener en cuenta que sus funciones de depurar, filtrar y fabricar han quedado menguadas.

  • Hay que comer poca cantidad cada vez y controlar la cantidad de azúcar en la dieta ya que la diabetes es un gran riesgo en esta enfermedad (cirrosis hepática)
  • Aumentar el consumo de verduras, frutas y cereales es muy importante. En cambio los lácteos, las grasas y la proteína animal se han de evitar o reducir al mínimo (seguir la dieta de algún especialista)
  • Potenciar los alimentos que favorecen la función del hígado (apio, rábanos, alcachofa, zanahoria, nabo y rabanitos)
  • Hemos de evitar el estreñimiento a toda costa ya que aquellos residuos que no eliminamos vía intestinal lo haremos vía hepática, colapsando así aún más nuestro pobre hígado.
  • La levadura de cerveza nos puede beneficiar ya que actúa de suave multivitamínico, ayuda a depurar el hígado y es muy rica en Zinc y Cromo, dos minerales muy importantes para el control de los niveles de "azúcar" en sangre (problema colateral en algunas cirrosis hepática)

Otros consejos

Un problema muy importante es que si hemos de tomar algún medicamento hemos de ir revisando constantemente la dosis ya que según nos encontramos nuestro cuerpo reacciona de un modo u otro.

Caminar un ratito cada día es una actividad suave pero muy beneficiosa para el equilibrio de nuestro organismo.
Evitar las situaciones estresantes ya que sólo ayudan a empeorar estos casos de cirrosis hepática.

En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa.

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