Construcción de grandes presas en los ríos

La construcción de grandes presas en los ríos siempre es un tema que genera controversia ya que en un primer momento sólo se ven sus grandes ventajas.

Objetivos de la construcción de grandes presas en los ríos

La construcción de presas en prácticamente todos los grandes ríos del planeta responde, casi siempre, a la necesidad de obtener energía hidroeléctrica y regular el caudal del río para el regadío y evitar grandes riadas o inundaciones. China (unas diez mil) y la India (más de tres mil) se han convertido en los países que más presas están construyendo.

Son países que necesitan mucho agua (y de forma estable) para cultivar alimentos para tantísima gente y energía para sus industrias y hogares. Los grandes ríos de Asia como el Yangtzé, el Mekong, el Brahmaputra, el Ganges, el Indo o el Irrawaddy están muy explotados con presas y embalses al igual que los ríos más importantes de casi todo el mundo (río Volta en Burkina faso; Nilo en Egipto; Paraná entre Brasil y Paraguay; Ebro en España, etc.) España es uno de los primeros países en el mundo en el número de grandes presas por habitante.

A la vez también son políticas de obras faraónicas que quieren mostrar al mundo que ellos también capaces de crear obras casi imposibles. Es importante conocer, además de las ventajas, las desventajas de estas grandes presas.

Algunos de los daños que producen la construcción de grandes presas en los ríos

  • Evitan que el río lleve sedimentos a la desembocadura con lo que el mar empieza a "ganar" terreno al delta provocando poco a poco su desaparición.
  • Las distintas especies de peces no pueden desplazarse río arriba o abajo para desovar. Además las aguas de los ríos acumulan más sedimentos (ya no van al mar) y eso hace que con fondos más turbios crecen menos plantas y decrece la cantidad de peces por falta de alimento. El pescado era una proteína básica y barata para miles de personas.
  • Desplazan a miles o millones de personas que vivían al lado del río. De hecho más de 30 millones de personas han sido desplazadas desde los años 30.
  • Desaparecen los ecosistemas que había en esa zona especialmente grandes humedales que se inundaban en época de lluvias. Además las zonas de regadío obtenidas por la construcción de grandes presas en los ríos sólo se dedican a productos de exportación que sólo beneficiarán a unos pocos y casi nunca a la gente desplazada. Muchas veces las zonas inundadas eran tierras de cultivo muy fértiles (las zonas cercanas a los ríos casi siempre lo son) que alimentaban a miles de personas.
  • Los microclimas de la zona se ven alterados ante el cambio en el flujo del agua. Eso a su vez también afecta a los cultivos y a los animales y personas.
  • A menudo quedan inundadas grandes extensiones de bosques. La descomposición de esa madera también crea gases que colaborarán en el calentamiento global. La gente desplazada debe de ocupar otras zonas con lo que, a menudo, se suelen perder bosques por partida doble (los inundados y los reocupados)
  • Las inversiones millonarias necesarias para las grandes presas sólo se rentabilizan unos pocos años (la presa se acaba llenando de arena y ya no es rentable ya que almacena poca agua y produce poca electricidad) Dragar la presa, hacerla más alta o vaciarla para limpiarla puede suponer meses de arduo trabajo y el cese, momentáneo, de la producción eléctrica. La inversión necesaria será, de nuevo, millonaria y eso implica menos recursos para otras necesidades (sanitarias, culturales, infraestructuras, etc.)
  • Con la construcción de grandes presas en los ríos se bloquea el transporte fluvial ya que las grandes presas no pueden superarse con ningún tipo de esclusa o desvío. Esas vías de transporte desaparecen (por lo menos muchos tramos) y hay que abrir más carreteras y caminos (más deforestación)
  • Es muy interesante conocer que aunque el 55% de la energía mundial proviene de las hidroeléctricas sólo el 10% de la gente consume el 80% de esa energía.
  • Uno de los grandes argumentos para la construcción de grandes presas en los ríos es de poder ofrecer más agua dulce a la población pero de entrada al haber más superficie de agua expuesta al sol la evaporación afecta al 10 %. El embalse de agua también favorece la descomposición de sustancias y acumulación de residuos tóxicos (de las industrias y residuos urbanos) por lo que también estamos "contaminando una escasísima agua dulce. Luego son necesarias grandes y carísimas depuradoras para hacer potable esa agua.

¿Existen alternativas a la construcción de grandes presas en los ríos?

  • Energías alternativas para compensar la producción que podría generar una gran presa. La mejora en la productividad de la energía solar y especialmente de la energía eólica obligan a reevaluar ese modelo de obtención de energía. ¿Qué ocurre cuando hemos gastado miles de millones en una gran presa y al cabo de unos treinta o cuarenta años empieza a reducirse su productividad a la mitad?. Los pequeños parques solares o eólicos generan riqueza directamente a los pueblos (algunos ayuntamiento e inversiones populares lo están empezando a hacer en distintos países)
  • Reforestar las cabeceras de los ríos y crear canales para desviar el exceso de agua puntual que provoca las avenidas de agua o inundaciones. Esos canales irían ramificándose hasta terminar en pequeños miniembalses locales que también sería útiles para época de sequía.
  • Crear embalses o presas de pequeño tamaño, aprovechando los accidentes orográficos del terreno, que requieran poca inversión; que no sea necesario el desplazamiento de pueblos enteros y puedan limpiarse su sedimentación sin las inversiones millonarias necesarias en la construcción de grandes presas en los ríos.
  • Evitar el vertido de productos contaminantes a los ríos. Hay que ser conscientes que siempre es más económico depurar o buscar fórmulas para generar el mínimo de residuos que carecer de agua potable o hacer esas millonarias inversiones (sólo válidas para unos pocos años) en grandes presas.

Artículos Relacionados