¿Cómo debería ser un comedor escolar saludable?

Los comedores escolares tienen una gran importancia en la salud de los niños ya que toman la comida principal y pueden aprender a comer más equilibrado.

¿Cuáles debería de ser las funciones de los comedores escolares?

Hasta quedaron aquellos tiempos en los que todos los niños y niñas se iban a comer a casa. La gente vivía cerca del colegio y los padres también comían en casa. Como ahora suelen trabajar lejos y trabajan los dos lo normal es que los hijos se queden en los comedores escolares.

Algunas de las funciones de los comedores escolares son:

  • La primera, desde luego, es dar de comer a esos alumnos.
  • Compartir la comida con los compañeros. Es un ambiente más distendido y ayuda a integrase mejor entre ellos.
  • Enseñar buenos hábitos relacionados con la comida: lavarse las manos, utilizar bien los cubiertos, aprender a compartir un espacio común, disfrutar de una dieta variada y equilibrada, etc.).
  • Adaptarse a comer fuera de casa, platos distintos o cocinados de otro modo.
  • Da tiempo a realizar alguna actividad extraescolar después de comer y así por la tarde tienen más tiempo libre.

¿Es una garantía de que coman mejor?

El trabajo de tener buenos hábitos en la mesa debe de comenzar en casa. En los comedores escolares se deben de reforzar estos hábitos o corregir algún detalle.

Eso es como el respeto al profesor, en casa ya deben de estar educados a respetar a todo el mundo. No podemos pedir a profesores y monitores que hagan nuestro trabajo ellos solos.

Desayunar es imprescindible

Cada vez hay más niños que van al colegio sin tomar nada. Entre que se acuestan muy tarde y que por la mañana los padres van con prisa el caso es que muchos van en ayunas.

Todos los estudios hechos confirman que sin "combustible" el cerebro no funciona a su plena capacidad. El alumno está desconcentrado e inquieto. Luego a la hora de comer estará tan bajo de glucosa que comerá de forma compulsiva. Tras el atracón, notará un bajón y sentirá la necesidad de hacer la siesta. Si hay clase su rendimiento será desastroso.

¿Qué tal se come en los comedores escolares?

Hasta hace bien poco los menús se organizaban básicamente para que fueran del gusto de los alumnos. Ante el aumento de la obesidad y el colesterol infantil se empezó hace unos años a controlar esos menús.

El médico o nutricionista del ayuntamiento se suele encargar de revisar los menús de los comedores escolares de las escuelas públicas. En los Centros privados o Concertados suele ser la empresa que gestiona el comedor.

Pautas nutricionales básicas de los comedores escolares

  • Adecuar la dieta a las distintas edades.
  • Que tomen agua y no se acostumbren a hacerlos con refrescos.
  • Prestar mucha atención a las problemáticas alimentarias (celiaquía, diabetes, intolerancias alimentarias, etc.).
  • Adaptar el menú a las estaciones. En invierno más sopas y alimentos calientes. En verano más ensaladas de arroz, de pasta, de legumbre, etc. Platos ligeros y que nos den menos sed.
  • Cuidar la presentación ya que también comemos por la vista.
  • En general conviene que no falten las legumbres ya que la gente apenas las cocina hoy en día y, por supuesto, las verduras y frutas. De grasas, azúcares y lácteos ya van, en general, todos sobrados.

Algunas sugerencias para mejorar los comedores escolares

  • Alimentos cultivados por ellos: cada vez hay más escuelas e institutos que tienen su propio huerto escolar. Suelen hacerlo sin productos químicos. Aparte de la calidad de los alimentos está comprobado que los chicos tienden a mostrarse más receptivos a probar alimentos nuevos si los han cultivado ellos.
  • Que sean de proximidad: cada vez es más fácil contactar con agricultores de la zona. Eso redunda en conseguir mejores precios, ayudar a que el agricultor cobre un precio más justo y que el producto sea más rico.
  • Alimentos ecológicos: cuando se contacta con el agricultor hay veces que la diferencia de precio es minúscula. Comer sin tanto producto químico es vital para intentar contaminar menos el Medio Ambiente… y nuestro organismo.
  • Aprovechar los restos: fabricar compost para el huerto escolar es relativamente sencillo y les enseñamos a que todo se puede aprovechar.
  • Que ayuden a confeccionar los menús: tras estudiar la materia en clase puede ser muy edificante que ayuden a ver qué podemos necesitar para comer de un modo equilibrado y rico.
  • Pueden ayudar en la cocina en tareas sencillas y no peligrosas:aunque sea una vez durante el curso puede ser muy didáctico que ayuden de algún modo, bajo supervisión de adultos.
  • quieran ayudar. Normalmente se consigue que los chicos amplíen su dieta ya que empiezan a experimentar en la cocina.
  • Ir variando los platos: es un modo de que no se aburran de comer siempre lo mismo y de que prueben alimentos nuevos, incluso de otras culturas.

Conclusión

Aprender a cuidarnos debería de ser una materia obligatoria. Alimentarnos correctamente es un bien impagable. Desde casa y  los comedores escolares se puede conseguir con un poco de constancia e imaginación. ¡Buen provecho!

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