Lunares malignos, prevención y tratamiento

La prevención es, sin duda, uno de los mejores tratamientos de los lunares malignos y es un claro ejemplo de que más vale prevenir que curar.

Los lunares son formaciones que se forman en la piel. Los responsables de su aparición son los Melanocitos que son células de nuestro cuerpo encargadas del pigmento en nuestra piel.

Pueden ser de diversos tamaños, formas y colores, así como aparecer en cualquier parte de nuestro cuerpo.

Tipos de lunares

  • Algunos lunares ya son de nacimiento, es decir, nacemos con ellos. Estos lunares se llaman lunares congénitos.
  • Luego tenemos los lunares adquiridos, que son los lunares que aparecen a lo largo de la vida.

Clasificación de la evolución de los lunares malignos

Los lunares pueden transformarse en melanomas o lunares malignos.
Para controlar su evolución es necesario hacerse un control anual, más si hay casos de melanomas malignos en la familia.

Hay una clasificación para controlar los lunares que cambian de color, tamaño, textura. Es el ABCD de los lunares y consta de:

  • Asimetría: los lunares deben ser simétricos entre la distancia de los lados. Cuando existe una asimetría visible y grande hay un riesgo en que se convierta en cancerígeno.
  • Bordes: los bordes deben ser iguales en todo el contorno del lunar. Si existe algún cambio en su borde es importante acudir a una revisión.
  • Color: el color en el lunar es importante. Los de un solo color suelen ser benignos. Los lunares con diferentes colores, con tendencia a ser muy oscuros, tienen el riesgo de convertirse en melanomas.
  • Diámetro: el lunar con un diámetro superior a 6mm tiene un riesgo mas elevado de convertirse en melanoma que otro inferior a dicho diámetro.

Los lunares malignos

Los lunares malignos se diferencian por varios signos. Primero tendremos que tener en cuenta el ABCD comentado anteriormente, pero existe otros síntomas como la inflamación, picor, sangrado.

Las personas con antecedentes en tener lunares malignos deben realizar mas vigilancia medica al respecto, ya que tienen mas posibilidades que otra persona en padecerlos.

No obstante, el médico será quien  determinará, con las pruebas pertinentes, si el lunar es maligno o por el contrario no lo es.

Tratamientos naturales

  • Aloe vera: el Aloe vera como tratamiento para los problemas cutáneos, en forma de gel, aplicando diariamente puede ayudar aclarar las manchas de la piel.
  • Cebolla: el jugo de cebolla puede ayudar a la desaparición del lunar aplicando el jugo diariamente.
  • Aceite del árbol del té: el aceite del árbol del té es conocido por sus múltiples utilidades, una de ellas es la de hacer desaparecer el lunar. Unas gotas en un algodón, friccionando el lunar durante un tiempo, puede hacer desaparecer el lunar.
  • Perlas de ajo: A su efecto antioxidante se le une su efecto bactericida y antivírico.

Dietética y nutrición

Es importante la dieta en estos casos. Especial énfasis en todos los alimentos antioxidantes ya que dificultan la degeneración. Las nueces y el ajo aportan mucho Selenio.

Las frutas, especialmente las de bosque (moras, arándanos, etc.) son muy ricas en otros antioxidantes. Los germinados, las uvas, las bayas Goji, etc.

Homeopatía

La homeopatía juega un papel importante en la eliminación y prevención de los lunares malignos. Se aconseja acudir a un homeópata que le asesorara del tratamiento adecuado a su persona.

Recomendaciones

Evitar la exposición al sol, especialmente en los meses de más calor. En muchos casos de lunares malignos y otros tipos de cáncer de piel hay un tanto por cien muy elevado de gente que ha abusado de tomar el sol durante horas y horas.

En verano recomendamos cremas solares de alta protección en cuerpo y en labios. En invierno pueden ser de menos protección.

Es importante mirar nuestro cuerpo de manera regular, sin obsesionarse, para controlar cualquier cambio en los lunares que podemos tener.
Cualquier cambio de color, textura, tamaño acudir al médico, que nos asesorará de las pautas a seguir.

En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa.

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