Acero Inoxidable en la Cocina

El acero inoxidable es uno de los materiales para cocinar más recomendables ya que no pesa y cocina sin modificar la composición de los alimentos.

Suele soportar muy bien los pequeños golpes ocasionales, tiene una apariencia agradable y suele ser fácil de limpiar.
Como desventajas diremos que en primer lugar suelen ser utensilios caros y que no son demasiados buenos conductores de calor.

Muchos fabricantes suelen combinar tres capas, en el fondo de las sartenes y ollas de acero inoxidable, a fin de que tomen temperatura más rápido y distribuyan mejor el calor. Lo habitual es combinar dos capas de acero inoxidable con una capa intermedia de aluminio o cobre.

Limpieza y mantenimiento de las baterías de acero inoxidable

En la mayoría de las ocasiones sólo necesitaremos usar un detergente o jabón de limpieza suave (hoy en día ya se consiguen muchos que además respeten el medio ambiente.

Las manchas de cal se pueden evitar si secamos esos cacharros de cocina con un trapo seco en vez de dejar que se sequen ellos solos. Así evitaremos también las manchas que dejan el cloro y otras sustancias que contiene el agua.

Si tenemos alguna mancha de cal especialmente rebelde podemos pasarle un trapo con vinagre caliente. Después la lavamos de modo normal y la secamos con un trapo.
Si han perdido el brillo podemos frotar ese utensilio de cocina con un paño humedecido en alcohol.

Nuestro consejo

Hemos de evitar dejar mucho tiempo los alimentos, ya cocinados, en la misma olla o sartén ya que tienden a pegarse. Luego tendremos más trabajo frotando, necesitaremos más productos químicos (más detergente) y podemos rayar y estropear nuestras ollas y sartenes.

Un último consejo: añadid la sal sólo cuando el agua esté muy caliente ya que así suele disolverse mejor y tampoco dejará restos.

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