Cómo elegir una silla ergonómica

El asiento es una herramienta de trabajo importante cuando se pasan muchas horas sentado por lo que es bueno saber elegir una buena silla ergonómica.

¿Por qué es necesaria una silla ergonómica?

Cuando se trabaja sentado sobre una silla, se pasan muchas horas de forma sedentaria y adoptando diferentes posturas con el cuerpo que en poco tiempo empiezan a dejar secuelas, como dolores de espalda, cuello y hombros, que pueden llegar a ser bastante limitantes.

Por este motivo es importante saber cómo elegir una buena silla ergonómico para evitar o paliar esas consecuencias, ya que están diseñados para que el cuerpo adopte las mejores posturas mejorando el rendimiento y cuidando de su salud.

Elegir una silla ergonómica para sus características personales

Para elegir una buena silla ergonómica considere los siguientes aspectos:

  • Cojín: El cojín de una buena silla ergonómica debe ser más ancho que las caderas del usuario. Elija uno que sobresalga entre 2 ó 3 centímetros por cada lado. Al sentarse compruebe que tampoco sea muy largo porque podría hacerle presión bajo las rodillas dificultando tanto la circulación sanguínea de los pies como el apoyo de la espalda atrás.
    La mayoría de las sillas diseñadas adecuadamente tienen una curva hacia abajo en la parte delantera del cojín, con lo que se evita presionar la parte posterior de las rodillas. Una buena silla debería tener un cojín moldeado que se adapte a su figura para facilitar una distribución equilibrada del peso corporal. Si el ángulo del cojín es regulable mucho mejor.
  • Respaldo: Lo más importante es que sea adaptable y cuantas más posibilidades de modificación mejor. El respaldo quedará adaptado a sus características físicas cuando se ajuste bien a la curva natural de la espalda y permita un apoyo extenso y confortable de su columna.
  • Alturas modificables: La regulación de la altura de una buena silla ergonómica debe permitir que usted pueda colocar las rodillas a nivel, con los muslos en horizontal y permitiendo que sus pies se apoyen bien y cómodamente en el suelo. El mecanismo de regulación de altura ha de ser cómodo de alcanzar y usar mientras se está sentado, los mejores son los sistemas neumáticos (a gas) o mecánico (a resorte).

Más aspectos para elegir una silla ergonómica

Otras cuestiones no menos importantes a tener en cuenta a la hora de elegir una silla ergonómica son:

  • Ruedas: Son la base del asiento y son mejores las que están apoyadas en 5 puntos y pueden girar libremente en el suelo.
  • Apoyabrazos: Elija una silla con un apoyabrazos que le permita apoyar el codo con los brazos relajados a los lados del cuerpo con un ángulo de 90° con el antebrazo horizontal, procurando conservar una línea recta entre antebrazo, muñeca y mano. La separación entre ambos apoyabrazos debe ser la suficiente para facilitar la acción de sentarse y ponerse de pie. El largo no debe obstaculizar el trabajo ni el uso del escritorio ni debe tener apoyos que con el tiempo resulten incómodos (bordes finos, superficies duras, etc.)

Materiales para el confort de su silla ergonómica

Uno de los materiales que más sufren y se estropean de un asiento es el cojín, dejando de ser tan cómodo. Lo mejor es elegir una silla con un cojín de alta densidad ya que hará que la confortabilidad y, por ende, el resto de las prestaciones ergonómicas de la silla se mantengan mucho más tiempo. Para la tapicería del cojín es aconsejable que sea de un tejido que no sea caluroso, que permita el paso de humedad y fácil de limpiar.

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