Evitar cesáreas innecesarias
España es uno de los países donde más cesáreas se practican, la lucha es evitar esas cesáreas innecesarias, luchar por conseguir un parto natural. Adoptar posiciones diferentes a la tumbada boca arriba, es una ayuda para evitar cesáreas innecesarias.
Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para un parto
más seguro, más humano y más respetuoso.
El nacimiento no es una enfermedad
El parto es un proceso fisiológico normal en el que los aspectos
emocionales son fundamentales y deben ser respetados. Es un acontecimiento
íntimo y único en la vida de una mujer en el que deberíamos
tener el papel protagonista y no quedar reducidas a un objeto pasivo de
prácticas quirúrgicas. La mujer tiene derecho a ser consultada
sobre las intervenciones a las que va a ser sometida y recibir información
sobre sus consecuencias y las alternativas existentes.
Obligarnos a parir tumbadas, administrarnos oxitocina sintética para acelerar el parto, cortar el periné (episiotomía), afeitarnos, ponernos enemas
de forma rutinaria y separarnos de nuestros hijos al nacer ha sido duramente
criticado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aunque
estas prácticas no están indicadas en partos de bajo riesgo
(el 90% de los partos son de bajo riesgo), en los hospitales españoles
se utilizan de forma generalizada.
En cuanto a los aspectos emocionales, la mujer debería sentirse
segura, apoyada y reconfortada. Ciertas actitudes y frases desconsideradas,
recibir un trato humillante o ser ignoradas han hecho que muchas mujeres
hayan vivido el parto de forma traumática.
La cesárea es una intervención de cirugía mayor
con un riesgo de muerte para la madre seis veces superior al de un parto
vaginal. El postoperatorio es muy doloroso y la recuperación lenta.
Es frecuente que la madre y el bebé no permanezcan juntos tras el
nacimiento y la lactancia materna puede verse perjudicada. Se estima
que en España se hacen 36.000 cesáreas innecesarias cada año.
El 22% de los niños nacen por este método y el 18% son extraídos
mediante fórceps. ¿Crees que el 40% de las españolas
no podemos parir a nuestros hijos? En la medicina privada el número
de cesáreas llega al 35%. Siempre te darán una "buena
razón" para hacer una cesárea o usar los fórceps,
pero por supuesto ninguna relativa a las prácticas y circunstancias
del servicio médico que precedieron a la intervención.
Las cifras de partos instrumentales en España son muy superiores
a las de otros países de nuestro entorno con mejores resultados de
bienestar y salud materna infantil. Detrás de ellas hay mucho
dolor y mucha frustración.
Hemos oído a algunos ginecólogos justificar estas cifras
con argumentos tan absurdos como que el parto vaginal es "estresante"
para el feto y la cesárea "saludable", o que las españolas
de hoy tenemos las pelvis más estrechas que nuestras madres y abuelas,
dilatamos peor y nuestros bebés "no bajan". ¿Estamos
atrofiadas las mujeres españolas y nuestros bebés o lo está
la atención perinatal española? ¿Por qué precisamente
en los países europeos en donde el parto está menos medicalizado
los resultados son mejores?
Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
Toda mujer tiene el derecho fundamental de recibir una atención
prenatal apropiada y tener un papel central en todos los aspectos de esa
atención. Los factores sociales, emocionales y psicológicos
son decisivos.
- Debe darse a conocer entre el público
atendido en los hospitales información sobre las prácticas
de los mismos en materia de partos (porcentajes de cesáreas, etc.).
- No existe justificación en ninguna región geográfica
para que más de un 10 al 15% sean por cesárea.
- No existen pruebas de que se requiera cesárea después
de una cesárea anterior transversal del segmento inferior. Por lo
general deben favorecerse los partos vaginales después de cesáreas.
- No existen pruebas de que la vigilancia electrónica del
feto durante el trabajo de parto normal tenga efectos positivos en el
resultado del embarazo.
- No está indicado el afeitado de la región púbica
ni los enemas.
- Las embarazadas no deben ser colocadas en posición de
litotomía. Se las debe animar a caminar durante el trabajo de parto
y cada mujer debe decidir libremente la posición que quiere asumir
durante el parto.
- No se justifica el uso rutinario de la episiotomía (incisión
para ampliar la abertura vaginal).
- No deben inducirse (iniciarse por medios artificiales) los partos
por conveniencia. La inducción del parto debe limitarse a determinadas
indicaciones médicas. Ninguna región geográfica debe
tener un índice de trabajos de parto inducidos mayor al 10%.
- No se justifica científicamente la ruptura artificial
de membranas por rutina.
- El neonato sano debe permanecer con la madre cuando así
lo permita el estado de ambos. Ningún procedimiento de observación
del recién nacido justifica la separación de la madre.
- Debe fomentarse el inicio inmediato del amamantamiento, inclusive
antes de que la madre salga de la sala de partos.
- Deben identificarse las unidades de atención obstétricas
que no aceptan ciegamente toda tecnología y que respetan los aspectos
emocionales, psicológicos y sociales del nacimiento.
- Consejos para evitar cesáreas innecesarias.
- Infórmate sobre todos los aspectos relativos al parto
y el puerperio. Contrasta la información que recibes y consulta
distintas fuentes.
- Confía en tu cuerpo y en tu capacidad para parir, las
mujeres lo hacemos desde el comienzo de la humanidad. El parto nunca fue
peligroso en sí mismo. Las mejoras en los índices de supervivencia
materno-infantil se deben a la mejor alimentación y salud de las
mujeres, mejores condiciones higiénicas y técnicas de prevención
y control del embarazo y no a la medicalización del parto que vivimos
hoy en día.
- Está demostrado que cuando los partos son atendidos por
matronas hay menos intervenciones que cuando son atendidos por obstetras
y ginecólogos, que están entrenados para "actuar"
en lugar de acompañar y apoyar a la mujer. El parto es un proceso
lento, no permitas que te metan prisa.
- No vayas al hospital demasiado pronto, de lo contrario ocuparás
una cama y tanto tu familia como el equipo médico estarán
esperando que termines cuanto antes. Eso causa ansiedad y puede favorecer
las ganas de "hacer algo al respecto" (oxitocina, fórceps,
cesáreas...). Es común que se induzca o estimule el parto
con oxitocina por conveniencia.
- Revisa tus creencias y comprueba las de tu médico. Muchos
piensan que el parto vaginal es desagradable y demasiado peligroso. Estas
creencias se reflejan en el índice de cesáreas de cada médico.
- Inducción: el 70% de las inducciones en primíparas
acaba en cesárea o fórceps. En los demás casos el
riesgo aumenta en un 50%. Sólo cuando el personal es altamente
cualificado el riesgo disminuye.
- Caminar y tener libertad de movimientos alivian el dolor y facilitan
el descenso del feto. Si te dicen que "el bebé no baja"
pide más tiempo o incorpórate. Esta es una causa común
de que quieran hacerte una cesárea. Entre el expulsivo y la dilatación
máxima pueden pasar muchas horas. El útero ha realizado
un trabajo duro durante la dilatación y es normal que el parto
se detenga para permitir la recuperación muscular. Descansa, tu
bebé está bien. Otra razón que hace que el bebé
"no baje" es la postura acostada que se obliga a mantener a
la mujer ¿Cómo va a "bajar" si estamos acostadas
durante horas y horas? Incorpórate, podrán monitorizarte
de forma intermitente.
- El uso de oxitocina sintética es considerado por la OMS
como una intervención mayor por los riesgos que conlleva y sólo
debe usarse bajo una indicación específica. Estos riesgos
son, entre otros: rotura uterina, mayor índice de cesáreas
y fórceps, mayor dolor para la mujer y necesidad de analgésicos,
sufrimiento fetal agudo, distocia... A pesar de ello, suele ponerse en
el gotero de forma rutinaria (sin consultar a la mujer) para acelerar
el parto. En un parto normal o de bajo riesgo no necesitas gotero de ninguna
clase y no hay motivos para que te impidan tomar líquidos o comer.
- Es común que se proponga a la mujer la inducción
por conveniencia. Esto sólo favorece al médico, que así
reduce el tiempo en el que debe estar disponible para atenderte. No permitas
que tu parto se induzca sin una indicación médica válida,
pide varias opiniones antes de tomar una decisión.
- Cuando exista una indicación clara para la inducción
con o sin el uso de oxitocina sintética (en realidad muy pocos
partos han de ser inducidos con esta droga) pide que te expliquen los
riesgos y las alternativas y la hoja de "consentimiento informado".
Deberías disponer de anestesia por si la necesitases, ya que la
oxitocina sintética provoca contracciones más intensas y dolorosas.
- Durante el expulsivo la posición en cuclillas aumenta
de un modo natural el tamaño de la abertura vaginal y favorece
la salida del bebé. El diámetro antero-posterior de la pelvis
ósea aumenta medio centímetro o más.
- La epidural aumenta el índice de cesáreas y fórceps.
Si te la ponen con 2 cm. de dilatación el riesgo de cesárea
es del 50%, con 3 cm. del 33% y con 4 cm. del 26%. La epidural debería
ser una opción y no una necesidad impuesta por el ambiente hostil
y deshumanizado de muchos hospitales, que crean tensión y miedo
y dificultan la importante necesidad de la mujer de relajarse para facilitar
el parto. Si te ves en la necesidad de pedirla y habías planeado
no hacerlo no te culpes y no renuncies a decidir sobre cualquier otro aspecto de tu parto.
La episiotomía
No está demostrado científicamente que ayude a la mujer
ni al bebé ni que prevenga el prolapso. Según Mardsen
Wagner, Ex Director del Departamento de Salud Materno-Infantil de la OMS
"la episiotomía nunca es necesaria en más del 20%
de los partos. La ciencia ha constatado que causa dolor, aumenta el sangrado
y causa más disfunciones sexuales a largo plazo. Por todas estas
razones, realizar demasiadas episiotomías ha sido correctamente etiquetado
como una forma de mutilación genital en la mujer. El índice
de episiotomías del 89% en España constituye un escándalo
y una tragedia".
Se dice que "un cortecito limpio" en el periné (un músculo
flexible y resistente al mismo tiempo) previene desgarros. Imagina que
quieres cortar un trozo de tela: si tiras de los extremos te será
difícil romperla, pero si le haces un "cortecito limpio"
con una tijera la tela se rasgará mucho más fácilmente.
Posición durante el parto
Estar tumbada e inmóvil en el momento del parto es la posición
más absurda después del pino. En posición vertical
el parto dura menos; si la mujer puede moverse libremente, sentarse
o ponerse de pie necesita menos calmantes y ahorra energías, en
posición vertical el peso del bebé recae directamente sobre
el cuello de la matriz, de forma que acelera la dilatación, al provocar
contracciones más eficaces. La parturienta tiene más fuerzas
cuando está sentada, de rodillas o en cuclillas porque puede coordinar
mejor la respiración con las contracciones.
Al respirar plenamente, el bebé tiene más oxígeno.
Sin embargo, una mujer tumbada con los pies en alto sobre los soportes metálicos
se convierte en una espectadora pasiva de su propio parto. Esta postura
solo beneficia al personal médico, que puede trabajar más
cómodamente. Cuando una mujer está tumbada el niño
debe hacer, para pasar por la vagina, una dificultosa curva hacia arriba.
Además, en posición horizontal, cada contracción,
a la vez que acerca al bebé, lo aleja también un poco.
Pide tus derechos, no te calles
Tienes derecho a que tus decisiones y deseos sean oídos y respetados.
La situación de indefensión y el miedo que muchas mujeres
sienten en el momento del parto favorece situaciones de abuso. Tu acompañante
es clave a la hora de defender tus intereses. Si no te sientes satisfecha
con algún aspecto del trato que has recibido presenta una queja.
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