Alergias a perros y gatos, ¿es posible convivir con ellos?

Alergias a perros y gatos, ¿es posible convivir con ellos?

Muchas personas ante alergias a perros y gatos, u otras mascotas, se plantean si puede convivir con ellos o si tendrán que desprenderse de su animalito.

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Quien escribe este artículo, diagnosticada de alergias a perros y gatos (epitelios), pólenes y alergias alimentarias desde niña, siempre ha convivido con mascotas y en la actualidad no padece alergia ni asma. ¿Cómo es posible? Sólo conozco una respuesta: con inmenso amor.

Conocer el problema y conocerte a ti mismo

He trabajado como enfermera comunitaria durante años, especialmente con niños diagnosticados de alergias a perros y gatos y he sido docente en autocuidados en asma. Conozco sus mecanismos inmunológicos, tal y como se explican desde la medicina convencional, pero sigo sin comprender cómo al ámbito emocional del paciente solo se le presta atención de manera casi anecdótica, reconociendo apenas que si se tiene una crisis asmática y ansiedad se convierten en un círculo vicioso.

Hay más emociones que contemplar y trabajar: pena (asma= falta de aire, respiración ineficaz, opresión en el pecho, en la zona del chacra cardiaco…), infravaloración (inseguridad, baja autoestima…), hipersensibilidad (típica en niños con alergias alimentarias y dermatitis atópicas…) y mucho miedo, fomentado por lo que yo denomino la miedi-cina. Es decir, llega un profesional de la medicina oficial y te dice todo lo que puedes o no puedes hacer ¡sin conocerte y sin estar en tu piel! Y tú te lo crees.

El asma y las alergias a perros y gatos, desde una visión holística

La visión holística contempla toda la globalidad del ser vivo, sus vivencias, su energía, sus emociones, sus pensamientos… Cada uno venimos a realizar una ruta personal de aprendizaje en esta vida. Hay gente que, aún disponiendo del mejor remedio para curarse de una enfermedad, por no tener la apertura de conciencia necesaria no es capaz de aprovechar esa oportunidad, porque quizá no ha llegado su momento. Sin autoconocimiento, no hay sanación.

El origen del problema no es el mismo para todos, no hay enfermedades que combatir sino personas con una individualidad y cada cual puede descubrir en su interior dónde está el origen de sus padecimientos. Las medicinas ayudan, pero solo son calzado cómodo para andar el camino. No hay terapias infalibles, y aquí caben también las terapias naturales, salvo el poder del amor.

Soluciones para convivir con nuestras mascotas

Tras el diagnóstico de alergias a perros y gatos (o cualquier otra mascota: mamíferos, aves, reptiles…) el consejo es tan sencillo como informarse por diversas fuentes y buscar el mayor número de opciones que el sentido común nos muestre: desde medidas higiénicas y emplear sprays que minimizan los alergenos del ambiente, hasta elaborar nuestras emociones con la ayuda de las flores de Bach.

Hace más de una década ya encontré artículos (en revistas internacionales de prestigio) señalando la evidencia de que “los efectos emocionales de separación de la mascota agravan la situación asmática del paciente”, cuestionando la eficacia de esta medida y ofreciendo alternativas. Es traumático apartarse de un animal que se ha convertido en un miembro más de la familia, sobre todo para los niños, que pueden sentirse culpables y reaccionar con introversión, rabia o depresión. La literatura anglosajona al respecto, establece la necesidad de buscar otro hogar a la mascota (nunca la calle) o de tomar medidas, que si bien no eliminan el alergeno del ambiente, lo disminuyen.

Los artículos en España, sobre alergias a animales, (donde existe tolerancia social con desencadenantes de asma muy nocivos, como el humo del tabaco) mostraban comentarios ofensivos sobre los que se resistían a deshacerse del animal y no consideraban en absoluto el impacto emocional. Por el mismo mecanismo, todavía en la actualidad asociaciones protectoras hacen necesarias campañas informativas sobre zoonosis, leucemia felina o toxoplasmosis, ya que gatos y perros son sacrificados innecesariamente o abandonados por la llegada a la familia de un bebé. Es decir, por el miedo fundado en la ignorancia-falta de visión y de conciencia transmitido por especialistas en el miedo.

Las mascotas generan salud, no enfermedad

Sobre todo, no caigáis en la trampa que alguien os puede tender sobre elegir entre vuestro hijo o vuestra mascota, probablemente su mejor amigo. No se trata de eso. El aprendizaje incluye mirar al miedo de frente y crecer con cada experiencia. Es cierto que en ocasiones, y con mucho dolor, hay familias que, ante las alergias a perros y gatos, no encuentran otra salida distinta de la separación, pero sed humanos conscientes: no toméis la medida drástica de sacrificar o de abandonar a un animal debido a una alergia u otro problema en vuestra salud. Seguro que hay un lugar para él en el seno de otra familia.

Hace una década estudié terapia asistida con animales. Entonces solo intuía el poder del vínculo espiritual entre los humanos y los demás animales. Hoy tengo la certeza de que los animales son Maestros y Sanadores: nos enseñan a amar. Como afirmé en una publicación sanitaria “el amor no da zoonosis ni alergias, es imposible”. Y como afirmo de vez en cuando: “gracias a los médicos, volví a creer en Dios”.



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Autor: Pilar Zamarra San Joaquín

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